La crisis política y social en Bolivia sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que el Congreso comenzara a debatir la posible derogación de una normativa que habilita la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos sociales y protestas callejeras.
La discusión se da en medio de un escenario marcado por bloqueos, movilizaciones y fuertes cuestionamientos al Gobierno de Luis Arce, mientras distintos sectores denuncian un avance represivo frente al creciente malestar económico y político que atraviesa el país.
La ley en cuestión había sido impulsada bajo el argumento de “garantizar el orden interno” y permitir una actuación coordinada entre policías y militares ante situaciones consideradas de alta conflictividad. Sin embargo, organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos advierten que la normativa abre la puerta a la criminalización de la protesta y a posibles abusos de poder.
En las últimas semanas, Bolivia vivió jornadas de extrema tensión con cortes de rutas, protestas en distintas regiones y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. El descontento social se profundizó por la inflación, la escasez de combustible y la disputa interna dentro del oficialismo entre sectores alineados con Evo Morales y el presidente Arce.
Desde la oposición y algunos espacios legislativos sostienen que permitir la participación militar en protestas civiles representa “un grave retroceso democrático” y alertan sobre el riesgo de repetir episodios de violencia institucional que marcaron la historia reciente boliviana.
Mientras tanto, el debate parlamentario se convirtió en un nuevo foco de disputa política. Algunos legisladores impulsan la derogación total de la norma, mientras otros sectores oficialistas defienden su continuidad argumentando que el Estado necesita herramientas para evitar el desborde social.
La situación mantiene en alerta a toda la región, ya que Bolivia atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años, con una creciente polarización política y una sociedad cada vez más movilizada frente a la crisis económica.
Fuente: Minuto Uno



