El gigante estadounidense Uber profundiza su estrategia de expansión regional y avanza sobre el negocio de Delivery Hero, la empresa dueña de PedidosYa. La operación podría transformar por completo el mapa del delivery en América Latina y despierta preocupación por un posible escenario de concentración y monopolización del mercado.
La disputa por el control del mercado de delivery y comercio digital en América Latina entró en una nueva etapa luego de que trascendiera que Uber presentó una propuesta formal para avanzar sobre Delivery Hero, el conglomerado alemán propietario de PedidosYa, Glovo y otras plataformas globales de reparto. La noticia encendió alarmas en el sector tecnológico y entre organismos regulatorios debido al enorme nivel de concentración que podría generar una eventual adquisición.
Delivery Hero confirmó oficialmente que recibió una oferta indicativa de Uber por 33 euros por acción, aunque aclaró que el proceso todavía se encuentra en evaluación y sujeto a negociaciones. La empresa alemana controla actualmente una parte central del negocio de delivery en América Latina a través de PedidosYa, plataforma líder en buena parte de la región y con presencia consolidada en países como Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay, Bolivia y República Dominicana.
La operación no aparece como un movimiento aislado. En abril de este año, Uber ya había incrementado su participación accionaria dentro de Delivery Hero al adquirir otro 4,5% de la compañía por aproximadamente 271 millones de euros. Esa maniobra fue interpretada como un paso previo a una ofensiva más ambiciosa para quedarse con el control de uno de sus principales competidores globales en el negocio del reparto y quick commerce.
El posible acuerdo tendría un impacto enorme en América Latina porque implicaría unir bajo una misma estructura empresarial a algunas de las plataformas más importantes de movilidad y delivery del continente. Uber ya posee una fuerte presencia regional a través de Uber y su división Uber Eats, mientras que PedidosYa domina actualmente amplias zonas del mercado latinoamericano luego de años de expansión agresiva y adquisiciones estratégicas.
Especialistas en competencia económica advierten que una integración de estas dimensiones podría reducir significativamente la competencia real en varios países. En algunos mercados latinoamericanos ya existen investigaciones previas contra empresas de delivery por cláusulas consideradas anticompetitivas y prácticas de concentración. En Chile, por ejemplo, Uber Eats, Rappi y PedidosYa debieron modificar acuerdos comerciales tras una investigación por posibles restricciones a restaurantes asociados.
El negocio del delivery dejó hace tiempo de limitarse únicamente al reparto de comida. Plataformas como PedidosYa y Uber expandieron sus operaciones hacia supermercados, farmacias, envíos rápidos, billeteras virtuales, créditos financieros y comercio electrónico integral. Ese crecimiento transformó a estas compañías en actores cada vez más influyentes dentro de la economía urbana y digital latinoamericana.
En Argentina, el avance de Uber sobre el mercado de delivery adquiere además una relevancia especial porque la empresa anunció recientemente el regreso formal de Uber Eats al país luego de haberse retirado en 2020. La compañía busca reinsertarse en un escenario mucho más concentrado y dominado actualmente por PedidosYa y Rappi, lo que refuerza las especulaciones sobre una estrategia regional de expansión mucho más agresiva.
La posible concentración también genera preocupación entre repartidores, comercios y sindicatos vinculados a la economía de plataformas. Diversos sectores advierten que una reducción de competidores podría traducirse en mayores comisiones para restaurantes, menores ingresos para repartidores y menor capacidad de negociación laboral. En distintos países latinoamericanos ya existen conflictos abiertos alrededor de las condiciones laborales dentro del sistema de delivery digital y el avance de esquemas de precarización.
Mientras tanto, la pelea por el control del delivery regional sigue escalando y podría convertirse en una de las operaciones tecnológicas más importantes de América Latina en los últimos años. Lo que está en juego no es solamente una aplicación de reparto: detrás de la disputa aparecen millones de usuarios, miles de comercios, redes logísticas gigantescas y uno de los sectores digitales con mayor crecimiento económico del continente.
Fuente: Política Argentina



