La provincia de Buenos Aires decidió enfrentar al Gobierno nacional por las modificaciones impulsadas en el esquema tarifario eléctrico. La administración de Axel Kicillof advirtió que los cambios podrían provocar fuertes aumentos en las boletas de millones de usuarios y analiza medidas para intentar frenarlos.
El gobierno de la Provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, comenzó a endurecer su postura frente a la administración de Javier Milei por las modificaciones impulsadas en las tarifas de energía eléctrica.
Según informó Política Argentina, funcionarios bonaerenses consideran que los nuevos cambios regulatorios impulsados por Nación podrían generar fuertes aumentos en las facturas de luz para usuarios residenciales, comerciales e industriales.
Desde la provincia sostienen que las medidas nacionales afectan especialmente a sectores medios y populares que ya vienen soportando fuertes incrementos tarifarios durante el último año. El gobierno bonaerense advirtió además que la situación podría agravar problemas de morosidad y dificultades de pago en hogares vulnerables.
El conflicto gira principalmente alrededor de modificaciones vinculadas a subsidios energéticos, estructura de distribución y costos mayoristas de generación eléctrica. La administración provincial teme que las nuevas resoluciones nacionales impacten directamente sobre las boletas de millones de usuarios bonaerenses.
Funcionarios cercanos a Kicillof señalaron que la provincia analiza alternativas administrativas y judiciales para intentar limitar el impacto de las medidas impulsadas desde la Secretaría de Energía nacional. También buscan coordinar posiciones con otros gobernadores preocupados por el aumento tarifario.
La tensión entre Nación y Provincia por el esquema energético viene creciendo desde hace meses. El gobierno libertario impulsa una reducción gradual de subsidios como parte de su programa de ajuste fiscal, mientras distintas provincias cuestionan el impacto social y económico de los aumentos.
Desde la Casa Rosada sostienen que el sistema tarifario heredado resultaba fiscalmente insostenible y afirman que las tarifas energéticas deben reflejar costos reales de producción y distribución. Funcionarios nacionales aseguran además que los subsidios continuarán únicamente para sectores vulnerables mediante esquemas focalizados.
Sin embargo, gobernadores opositores y organizaciones de consumidores advierten que las subas de luz y gas ya afectan fuertemente la economía familiar y el funcionamiento de pequeñas empresas. Distintos sectores vienen denunciando facturas con incrementos muy superiores a la evolución salarial.
En la provincia de Buenos Aires, el tema adquiere además fuerte sensibilidad política debido a la magnitud del padrón de usuarios y el peso económico del conurbano bonaerense. El gobierno provincial busca evitar que nuevas subas profundicen el malestar social en uno de los principales distritos del país.
El enfrentamiento por las tarifas energéticas aparece así como un nuevo capítulo dentro de la creciente disputa entre Axel Kicillof y Javier Milei. Mientras Nación insiste con profundizar el ajuste fiscal, varias provincias comienzan a mostrar resistencia frente al impacto social de las medidas económicas impulsadas por el oficialismo.
Fuente: Política Argentina



