La crisis política y social en Bolivia sumó un nuevo foco de tensión luego de que un diputado opositor denunciara que aviones militares argentinos habrían trasladado gases lacrimógenos para reforzar la represión de protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz. La acusación ya derivó en un pedido formal de informes al Ministerio de Defensa boliviano.
El diputado boliviano Rolando Pacheco denunció públicamente que dos vuelos de aviones Hércules de la Fuerza Aérea Argentina habrían transportado gases lacrimógenos hacia Bolivia bajo la cobertura de envíos de ayuda humanitaria. Según el legislador, el material habría sido utilizado para reforzar la represión de las crecientes protestas sociales que atraviesa el país vecino.
La denuncia surge en medio de una fuerte crisis política y económica que mantiene a Bolivia bajo tensión desde hace varias semanas. Protestas sindicales, bloqueos de rutas y movilizaciones contra el presidente Rodrigo Paz crecieron especialmente en La Paz y otras regiones del país, impulsadas por reclamos salariales, escasez de combustible e inflación.
Según Pacheco, militares bolivianos le hicieron llegar información sobre la supuesta presencia de material represivo dentro de cargamentos oficialmente declarados como asistencia alimentaria. “Militares patriotas que aman su Bolivia me han hecho llegar la denuncia”, afirmó el diputado durante una entrevista radial, donde además confirmó la presentación de un pedido de informes formal ante el Ministerio de Defensa boliviano.
El legislador sostuvo además que, de confirmarse la operación, se habría violado la Constitución boliviana, ya que el ingreso de aeronaves militares extranjeras requiere autorización de la Asamblea Plurinacional. “Se ha pisoteado la Constitución”, denunció Pacheco, quien adelantó que analiza impulsar acciones judiciales para investigar el caso.
Desde Argentina, el Gobierno nacional reconoció oficialmente el envío de aviones Hércules hacia Bolivia, aunque aseguró que la misión tuvo exclusivamente carácter humanitario. Según el comunicado oficial, las aeronaves transportaron alimentos e insumos esenciales solicitados por el Estado boliviano para colaborar con la logística de distribución en distintas regiones afectadas por la crisis.
Hasta el momento, ni el Ministerio de Seguridad argentino ni el Ministerio de Defensa respondieron públicamente a las acusaciones sobre un eventual traslado de gases lacrimógenos. Diversos medios señalaron que ambos organismos fueron consultados, pero evitaron realizar declaraciones oficiales respecto a la denuncia.
La acusación reavivó además recuerdos del escándalo ocurrido en 2019 durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando Bolivia denunció el envío de armamento y material antidisturbios argentino tras la salida de Evo Morales y el inicio del gobierno de Jeanine Áñez. Aquella causa todavía mantiene derivaciones judiciales y políticas tanto en Argentina como en Bolivia.
Mientras tanto, la situación boliviana continúa agravándose. En los últimos días se registraron fuertes enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en La Paz, con uso de gases lacrimógenos, detenciones y bloqueos que mantienen parcialmente aislada a la capital boliviana.
El conflicto se convirtió en uno de los mayores desafíos para el gobierno de Rodrigo Paz desde su llegada al poder hace apenas seis meses. La combinación de ajuste económico, desabastecimiento de combustible y creciente malestar social elevó la tensión política a niveles que distintos analistas ya describen como una de las crisis más importantes que atraviesa Bolivia en los últimos años.
Fuente: El Destape



