La actividad metalúrgica cayó 4,3% en abril y se profundiza la crisis industrial

Industrias Argentinas
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La industria metalúrgica volvió a registrar números negativos y encendió nuevas alarmas sobre el estado de la economía real. Según datos del sector, la actividad cayó 4,3% interanual en abril y acumuló otro mes de retroceso marcado por la baja producción, caída del consumo y pérdida de empleo industrial.

La actividad metalúrgica argentina registró en abril una caída interanual del 4,3%, según informó la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA). El dato confirmó la continuidad de la recesión industrial y reflejó las dificultades que atraviesan numerosos sectores productivos en medio de la desaceleración económica.

El informe difundido por ADIMRA señala además que la actividad acumuló un nuevo retroceso mensual y que la utilización de capacidad instalada continúa en niveles bajos. Desde la entidad empresaria advirtieron que muchas empresas metalúrgicas trabajan con fuerte caída de pedidos y una demanda interna debilitada por el deterioro del consumo.

Entre los rubros más afectados aparecen maquinaria agrícola, autopartes, bienes de capital y productos vinculados a construcción e industria pesada. La paralización de obra pública y la caída general de actividad económica impactaron especialmente sobre empresas proveedoras de insumos industriales y manufacturas metalúrgicas.

La situación también genera preocupación por el empleo. Distintas cámaras empresariales vienen advirtiendo sobre suspensiones, reducción de turnos y dificultades crecientes para sostener puestos de trabajo en pequeñas y medianas industrias del sector. Algunas fábricas incluso comenzaron procesos de cierre o reducción de operaciones.

Desde ADIMRA señalaron que el escenario continúa marcado por altos costos financieros, caída del mercado interno y dificultades para recuperar niveles normales de producción. Además, remarcaron que muchas empresas enfrentan problemas para trasladar aumentos de costos a precios debido a la retracción del consumo y la pérdida de poder adquisitivo.

El sector metalúrgico suele ser considerado uno de los principales termómetros de la actividad industrial argentina debido a su fuerte relación con construcción, energía, automotriz, maquinaria y producción manufacturera en general. Por eso, los números negativos encendieron preocupación entre economistas y referentes empresariales.

Mientras tanto, el Gobierno nacional sostiene que la economía atraviesa una etapa de transición necesaria para estabilizar variables macroeconómicas y reducir la inflación. Desde el Ministerio de Economía afirman que el ajuste fiscal y la apertura de inversiones permitirán una recuperación futura de la actividad productiva.

Sin embargo, distintos especialistas advierten que la recuperación todavía no logra trasladarse a la economía real. Aunque algunos sectores vinculados a energía, minería y finanzas muestran mejores expectativas, amplias ramas industriales continúan registrando caída de ventas, menor producción y retroceso del empleo.

La caída metalúrgica vuelve así a reflejar el difícil momento que atraviesa el entramado industrial argentino. Mientras empresas y trabajadores esperan señales de reactivación, la recesión sigue golpeando a uno de los sectores históricamente más importantes para el empleo y la producción nacional.

Fuente: El Destape

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