Una nueva encuesta encendió alarmas en la Casa Rosada: Axel Kicillof aparece por primera vez superando a Javier Milei en un escenario de balotaje presidencial. El deterioro económico, la caída del poder adquisitivo y el desgaste social comienzan a impactar sobre la imagen del Gobierno nacional.
Axel Kicillof comenzó a consolidarse como el principal dirigente opositor frente al gobierno de Javier Milei y ya aparece superándolo en distintos escenarios de segunda vuelta presidencial según nuevas encuestas difundidas durante los últimos días. El dato refleja un creciente malestar económico y un desgaste político que empieza a preocupar seriamente al oficialismo.
Según publicó El Destape, el gobernador bonaerense logra imponerse en un hipotético balotaje presidencial impulsado por el crecimiento del voto opositor y el deterioro de la situación económica. El informe sostiene que el tradicional voto antiperonista empieza a perder fuerza frente al aumento del descontento social.
El escenario aparece fuertemente condicionado por la economía. Durante los últimos meses crecieron las señales de desgaste social vinculadas a la inflación, la caída del consumo, el aumento de tarifas y el deterioro salarial. Diversos estudios de opinión muestran que una parte importante de la sociedad comienza a expresar agotamiento frente al ajuste económico impulsado por el Gobierno nacional.
Incluso algunas encuestas recientes reflejan un crecimiento importante de la imagen negativa presidencial. Datos publicados en distintos relevamientos muestran que sectores que inicialmente respaldaban el programa económico de Milei comienzan a expresar dudas respecto a la recuperación prometida por el oficialismo.
Dentro del peronismo, Kicillof aparece cada vez más fortalecido como figura opositora nacional. El gobernador bonaerense viene profundizando sus críticas al modelo económico libertario y busca posicionarse como principal referencia política frente al ajuste impulsado por la Casa Rosada. Sus apariciones públicas crecieron significativamente durante los últimos meses.
El oficialismo, por su parte, intenta sostener un discurso centrado en la desaceleración inflacionaria y la estabilización macroeconómica. Milei volvió a defender recientemente su programa económico y ratificó que su objetivo principal continúa siendo reducir la inflación a niveles mínimos y avanzar con reformas estructurales del Estado.
Sin embargo, distintas consultoras advierten que el impacto cotidiano del ajuste sigue siendo muy fuerte en amplios sectores sociales. El aumento de precios en servicios, alquileres, transporte y alimentos continúa afectando especialmente a trabajadores formales, jubilados y sectores medios urbanos.
En paralelo, también empiezan a crecer tensiones políticas internas dentro del oficialismo y preocupación entre gobernadores e intendentes por la caída de recursos y el impacto económico en las provincias. Ese contexto comienza a modificar el mapa político nacional y abre interrogantes sobre el escenario electoral hacia 2027.
Mientras tanto, el crecimiento de Kicillof en las encuestas empieza a consolidar una nueva polarización política en Argentina. El gobernador bonaerense busca capitalizar el malestar económico creciente, mientras Milei apuesta a sostener su proyecto libertario confiando en que una eventual mejora macroeconómica termine revirtiendo el desgaste social actual.
La disputa política recién comienza, pero los últimos sondeos ya muestran un dato que en la Casa Rosada observan con preocupación: por primera vez desde la llegada de Milei al poder, el descontento económico parece empezar a traducirse en una ventaja electoral concreta para la oposición.
Fuente: El Destape



