La crisis económica sigue golpeando al comercio. Un conocido bazar de la Ciudad de Buenos Aires anunció el cierre definitivo de su local y lanzó una liquidación total de mercadería. Sus dueños apuntaron directamente a la fuerte caída del consumo y a las dificultades para sostener el emprendimiento.
La postal se repite cada vez con más frecuencia en distintos puntos del país: persianas bajas, carteles de liquidación y comerciantes que no logran sostener los costos en medio de una economía cada vez más recesiva. Esta vez, el impacto llegó a un reconocido bazar de la Ciudad de Buenos Aires que anunció el cierre definitivo de su local en el barrio de Belgrano.
Se trata de “Tienda Mamá Ahorro”, un emprendimiento comercial que funcionaba en la Galería Río de la Plata y que comunicó públicamente la decisión a través de redes sociales, donde sus dueños expresaron angustia y frustración por no poder sostener el proyecto.
“Estamos vendiendo poco”, reconocieron los propietarios en el mensaje donde además confirmaron una liquidación total del stock con descuentos de hasta el 50%. La decisión, explicaron, estuvo atravesada tanto por la caída del consumo como por las dificultades económicas que enfrenta el comercio minorista.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el duro escenario que atraviesan miles de pequeños y medianos comerciantes en Argentina. Según distintos informes del sector pyme, las ventas minoristas vienen acumulando caídas sostenidas desde hace meses, afectando especialmente a rubros como bazar, decoración, indumentaria y artículos para el hogar.
Los propios comerciantes reconocen que cada vez hay menos circulación de dinero en la calle y que gran parte de las compras se realizan únicamente mediante promociones, cuotas o descuentos agresivos. Incluso en fechas clave como Navidad o temporadas especiales, el movimiento comercial ya no logra compensar la baja general del consumo.
En ese contexto, el cierre de locales comenzó a multiplicarse tanto en Capital Federal como en el conurbano bonaerense y distintas provincias del país. Comercios históricos, bazares familiares y pequeños emprendimientos vienen denunciando que los costos de alquiler, servicios e impuestos se volvieron imposibles de sostener.
Muchos comerciantes aseguran además que la situación actual incluso supera en gravedad a la vivida durante la pandemia. Algunos optan por cerrar directamente; otros intentan sobrevivir migrando a ventas online o reduciendo estructura para evitar desaparecer completamente.
Mientras tanto, el panorama económico sigue generando incertidumbre en el sector comercial. La caída del poder adquisitivo, el freno del consumo y la apertura de importaciones aparecen como factores que golpean especialmente a pequeños negocios que dependen del movimiento cotidiano de clientes.
El cierre de este bazar en Belgrano no es un caso aislado: es otra señal de alarma en un escenario donde cada vez más comercios quedan atrapados entre el derrumbe del consumo y costos imposibles de afrontar. Y detrás de cada persiana que baja, también quedan trabajadores, familias y proyectos que no lograron resistir la crisis.



