Desde la CTA Autónoma Córdoba advirtieron sobre el avance de una sociedad cada vez más individualista y cuestionaron el debilitamiento de la política como herramienta colectiva frente a la crisis económica y social.
En el complejo contexto de vulnerabilidad social y los debates en torno a la regulación de la actividad de los cuidacoches y limpiavidrios en la ciudad Capital, la Pastoral Social de Córdoba mostró expresamente el apoyo a todo el colectivo de trabajadores de la calle y cuestionó la implantada “cultura del descarte”.
“La lógica de consumir y luego descartar se trasladó a relaciones humanas que no podemos normalizar”, dijo a ‘Así Son Las Cosas’ Monseñor Melchor López, Vicario de los pobres de la Arquidiócesis de Córdoba. Cuestionó a “sectores de la sociedad, los medios y la política que critican el trabajo de los “Naranjitas”. “Hay gente que los ve y dicen “saquenme esto de acá”, sostuvo.
El sacerdote criticó la mirada de que “hay menos pobreza” en las calles y dijo que la política “quedó fuera de juego”. “La comunidad en su totalidad tiene un desconocimiento muy grave de lo que implica estar en situación de calle”, expresó López.
“Si no nos metemos entre las ovejas, no sé que otra cosa podríamos estar haciendo. La situación en Argentina es muy complicada. Siguiendo a Francisco, hablamos mucho de la cultura del descarte. Estamos en una sociedad global de consumos y después de consumirse todo se descarta. Esa lógica, de consumir y descartar, se ha trasladado a las relaciones humanas. Eso se ve en manifiesto actualmente con la cuestión de los trabajadores de la calle, como diciendo ‘saquenme esto de acá’. No podemos naturalizar el descarte humano”.
“Creo que un sector de la sociedad está del lado de ese clima de época y los grandes medios de comunicación no apoyan al espíritu humano, sino que foguean el descarte. La política ha quedado fuera de juego, no tienen el contacto permanente. La desorientación de la política es bastante significativa”.
“Socialmente tenemos un gran desconocimiento de lo que significa una persona en situación de calle. Las personas no salen tan fácilmente de esa situación, es muy difícil por muchos motivos. Muchos perdieron el sentido de la vida, no tienen motivos para trabajar, para vivir. Hay una psicología profunda, herida y dañada, que requiere mucho trabajo. La gente no está ahí porque quiere o porque no quiere ayuda, es más compleja”.
Fuente: ‘Así Son Las Cosas’ programa periodístico que se difunde por FM Gospel de Río Cuarto



