Más de 200 empresarios pyme se rebelaron contra el ajuste en el INTI y denunciaron un “vaciamiento” industrial

Asamblea INTA
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Industriales, trabajadores y técnicos se concentraron frente al INTI para rechazar despidos masivos y el cierre de servicios estratégicos. Denunciaron un fuerte operativo de Gendarmería y acusaron al Gobierno de poner en riesgo el desarrollo productivo argentino.

La crisis en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial sumó un nuevo capítulo de máxima tensión luego de que más de 200 empresarios pyme se movilizaran frente a la sede del organismo en rechazo al ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei. La protesta reunió a industriales, técnicos y trabajadores que denunciaron despidos, cierre de servicios estratégicos y un presunto “vaciamiento” del sistema científico-tecnológico nacional.

La actividad se desarrolló en el Parque Tecnológico Miguelete, en el partido bonaerense de San Martín, bajo la consigna “Argentina productiva, con el INTI de pie”. Originalmente el encuentro iba a realizarse dentro del organismo, pero los participantes denunciaron que un fuerte operativo de Gendarmería y bloqueos en los accesos obligaron a trasladar la concentración hacia las puertas del instituto.

Durante la jornada, empresarios y trabajadores cuestionaron el impacto que tendría el recorte sobre uno de los organismos técnicos más importantes para la industria argentina. Según denunciaron, el ajuste contempla más de 700 despidos y la paralización de más de mil servicios técnicos que el INTI brindaba a pequeñas empresas, industrias y distintos sectores productivos del país.

Los manifestantes advirtieron además que el organismo ya sufrió una reducción cercana al 30% de su planta laboral desde el inicio de la actual gestión nacional. Técnicos y especialistas remarcaron que muchas de las áreas afectadas cumplen funciones clave vinculadas a certificaciones industriales, controles de calidad, calibraciones, metrología y asistencia tecnológica para pymes.

Entre los empresarios que tomaron la palabra estuvo Marco Meloni, vicepresidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), quien sostuvo que los países que logran desarrollarse “lo hacen apoyados en tecnología, industria y capacidades estatales”. También reclamó fortalecer organismos públicos capaces de acompañar el crecimiento industrial argentino.

Otro de los discursos más duros fue el de Luciano Galfione, presidente de Fundación Pro Tejer, quien afirmó que “sin el INTI no hay industria y sin industria no hay Nación”. El dirigente alertó sobre las consecuencias que tendría reemplazar ensayos y certificaciones públicas por laboratorios privados, muchos de los cuales ni siquiera existen actualmente en el país.

Fernanda Mettini, directora técnica de una empresa industrial, también cuestionó el desmantelamiento del área de Metrología Legal y advirtió que el impacto no solo afectaría a la producción industrial, sino también a controles vinculados al comercio, la salud y la seguridad pública.

En paralelo, trabajadores del organismo realizaron protestas con caretas de Manuel Adorni y denunciaron que “en el INTI no sobra nadie”. Los empleados sostienen que el Gobierno avanza sobre capacidades técnicas y científicas muy difíciles de recuperar una vez desmanteladas.

El conflicto también volvió a abrir el debate sobre el modelo productivo argentino y el rol del Estado en el desarrollo industrial. Mientras el oficialismo impulsa una fuerte reducción del gasto público y una política de desregulación económica, sectores pyme e industriales advierten que la eliminación de organismos técnicos estratégicos puede profundizar todavía más la crisis productiva y la dependencia tecnológica.

La movilización frente al INTI dejó una señal política fuerte: empresarios y trabajadores comenzaron a confluir públicamente contra el ajuste sobre organismos científicos e industriales. Y en medio de una economía golpeada por la recesión, el reclamo expuso una preocupación creciente dentro del entramado productivo argentino sobre el futuro de la industria nacional.

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