La empresa cordobesa Velitec abrió una convocatoria para cubrir 30 puestos vinculados a la actividad petrolera en Tierra del Fuego y recibió más de 17.000 currículums en apenas tres días. El caso expuso con crudeza la crisis laboral que atraviesa Argentina y el enorme nivel de demanda de empleo incluso en sectores técnicos y especializados.
La situación generó un fuerte impacto en el ámbito laboral y económico luego de que se conociera que una pequeña empresa petrolera recibió cerca de 17.000 postulaciones para cubrir solamente 30 vacantes laborales en Tierra del Fuego. La convocatoria fue realizada por la firma Velitec, una pyme cordobesa que recientemente comenzó a operar áreas hidrocarburíferas en asociación con la empresa estatal provincial Terra Ignis. El enorme volumen de solicitudes sorprendió incluso a la propia compañía y rápidamente se convirtió en una muestra concreta de la profundidad de la crisis laboral que atraviesa el país.
Según trascendió, los puestos ofrecidos incluían supervisores de campo y planta, operadores, técnicos mecánicos y electricistas, personal de seguridad, soldadores, ingenieros civiles y trabajadores para tareas generales. La empresa abrió la búsqueda laboral como parte de su desembarco en las áreas petroleras Los Chorrillos, Lago Fuego y Tierra del Fuego, y en cuestión de días recibió miles de currículums provenientes de distintas provincias argentinas. Desde la firma admitieron que nunca imaginaron semejante repercusión y calificaron el fenómeno como “sorprendente”.
Uno de los datos que más llamó la atención fue que solamente alrededor de 3.000 postulaciones pertenecían a residentes de Tierra del Fuego. El resto llegó desde distintos puntos del país, especialmente desde provincias vinculadas históricamente a la actividad petrolera. Esto refleja no sólo el atractivo que continúa teniendo el sector energético en Argentina, sino también el deterioro general del mercado laboral y la desesperación creciente de miles de personas por acceder a un empleo formal con mejores condiciones salariales.
La convocatoria laboral se transformó rápidamente en una especie de radiografía social de la situación económica actual. En un contexto marcado por la caída de la actividad industrial, despidos, suspensiones y pérdida del poder adquisitivo, la posibilidad de acceder a un puesto en el sector hidrocarburífero aparece para muchos trabajadores como una de las pocas alternativas de estabilidad económica. Incluso en provincias alejadas de los yacimientos petroleros, miles de personas decidieron enviar sus antecedentes laborales con la esperanza de obtener una oportunidad.
En Tierra del Fuego el fenómeno adquiere todavía mayor relevancia debido al complejo contexto económico provincial. La provincia viene registrando dificultades en sectores clave como la industria electrónica y textil, históricamente motores del empleo fueguino. La apertura comercial, la caída del consumo y el impacto de las políticas económicas nacionales afectaron fuertemente a distintas fábricas radicadas en la isla, provocando suspensiones, reducción de actividad y preocupación por posibles cierres. En ese escenario, cualquier convocatoria laboral genera una enorme expectativa social.
Desde Velitec señalaron además que uno de sus objetivos principales es priorizar la contratación de mano de obra local y trabajadores con experiencia previa en la actividad hidrocarburífera fueguina. Sin embargo, reconocieron que el aluvión de postulaciones provenientes de otras provincias dejó en evidencia el difícil momento que atraviesa el mercado laboral argentino. La empresa explicó que muchos de los currículums recibidos serán incorporados a una base de datos para futuras operaciones en otras regiones donde también desarrolla actividades vinculadas al petróleo y al gas.
La firma cordobesa comenzó hace una década vinculada principalmente a la construcción de gasoductos e infraestructura energética. Con el paso del tiempo amplió su participación en el sector hidrocarburífero hasta convertirse en operadora de áreas petroleras convencionales. Actualmente posee actividad en provincias como Córdoba, Mendoza, Río Negro, Salta y Chubut, además de su reciente desembarco en Tierra del Fuego. El crecimiento de empresas medianas dentro del sector energético aparece como una de las transformaciones más visibles del mapa petrolero argentino tras la reestructuración impulsada por YPF para concentrarse en Vaca Muerta.
El caso también reabrió el debate sobre el desempleo, la precarización y las dificultades que enfrentan miles de argentinos para acceder a trabajos registrados y de calidad. Aunque las cifras oficiales muestran niveles de desocupación relativamente moderados en algunas regiones, numerosos especialistas advierten que existe un fuerte crecimiento del subempleo, la informalidad y la búsqueda desesperada de segundos trabajos para complementar ingresos. La enorme cantidad de postulaciones para apenas 30 puestos terminó convirtiéndose así en un símbolo del deterioro económico y social que atraviesa gran parte del país.
Fuente: InfoGremiales



