Las provincias vuelven a quedar en el centro del ajuste fiscal del Gobierno nacional. Un nuevo recorte firmado por Manuel Adorni y Luis Caputo profundizó la caída de transferencias y recursos para las administraciones provinciales, en un contexto de fuerte crisis económica, baja recaudación y crecientes tensiones entre la Casa Rosada y los gobernadores.
El gobierno de Javier Milei avanzó con una nueva profundización del ajuste sobre las provincias y generó alarma entre gobernadores de distintos espacios políticos. La medida, oficializada mediante decisiones administrativas firmadas por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, implica una nueva reducción de recursos destinados a las jurisdicciones provinciales y se suma a la fuerte caída de la coparticipación registrada durante los últimos meses.
Según distintos informes económicos y estimaciones privadas, las provincias ya acumulan pérdidas multimillonarias desde el inicio de la gestión libertaria. Solo durante el primer cuatrimestre de 2026, los gobernadores resignaron más de 1,3 billones de pesos por la caída de transferencias automáticas derivadas de la baja en la recaudación nacional. La situación golpea especialmente a provincias altamente dependientes de fondos nacionales para sostener salarios, obra pública y servicios esenciales.
El nuevo ajuste oficial se produce además en un contexto de desplome del consumo interno y fuerte retracción económica. La caída de la actividad impactó directamente sobre impuestos coparticipables como IVA y Ganancias, reduciendo los envíos automáticos a las provincias. Informes recientes muestran que abril volvió a cerrar con una baja real interanual en las transferencias nacionales, profundizando el deterioro financiero de las administraciones provinciales.
La situación genera creciente preocupación entre gobernadores que, hasta hace pocos meses, mantenían una postura dialoguista con la Casa Rosada. Distintos mandatarios provinciales comenzaron a advertir sobre dificultades para afrontar pagos salariales, sostener programas sociales y continuar obras públicas paralizadas por la Nación. En algunas provincias incluso ya aparecieron conflictos con trabajadores estatales y demoras en pagos municipales.
Uno de los aspectos más cuestionados por las provincias es el fuerte recorte de transferencias no automáticas dispuesto por el Gobierno nacional desde diciembre de 2023. Según datos del IARAF, las jurisdicciones perdieron el equivalente a 18 mil millones de dólares en fondos nacionales durante los últimos dos años, producto tanto de la caída de la coparticipación como de la eliminación de giros discrecionales. Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Rioja aparecen entre las provincias más afectadas.
El Gobierno nacional defiende la política de ajuste bajo el argumento de sostener el superávit fiscal y evitar el déficit. Desde el oficialismo aseguran que las provincias también deben avanzar en una reducción del gasto público y acusan a varios gobernadores de mantener estructuras estatales sobredimensionadas. Javier Milei reiteró en distintas oportunidades que la “motosierra” continuará aplicándose tanto en Nación como en los distritos provinciales.
Sin embargo, economistas y referentes provinciales advierten que el escenario comienza a volverse cada vez más delicado. La combinación de caída de recaudación, menor actividad económica y reducción de transferencias nacionales genera fuertes tensiones financieras en numerosas provincias. Algunos gobernadores ya comenzaron a explorar alternativas de financiamiento y reclaman mayor diálogo político con la Casa Rosada para evitar un agravamiento de la crisis fiscal federal.
En paralelo, el deterioro de la relación entre el Gobierno nacional y los gobernadores también comienza a impactar en el plano político y legislativo. Las tensiones por el ajuste, la obra pública paralizada y la distribución de recursos complican negociaciones parlamentarias clave para el oficialismo y alimentan un clima de creciente confrontación entre Nación y provincias. Mientras tanto, el ajuste sobre las cuentas provinciales sigue profundizando un escenario económico cada vez más complejo para gran parte del país.
Fuente: El Destape



