El secretario de Gestión Territorial del Ministerio de Seguridad de Córdoba, Agustín González, realizó un duro diagnóstico sobre la situación de seguridad que atraviesa la provincia y aseguró que el contexto social actual está marcado por la violencia, el malestar económico y la necesidad de respuestas urgentes del Estado.
En una extensa entrevista, el exintendente de Cruz Alta contó cómo fue convocado por el gobernador Martín Llaryora y el ministro Juan Pablo Quinteros para sumarse al Ministerio de Seguridad provincial.
“Cuando me llamó el gobernador me dijo: ‘No hay que ser un premio Nobel en seguridad, hay que tener sentido común’”, relató González.
“La gestión son dinámicas”
El funcionario explicó que apenas asumió debió enfrentar distintas situaciones complejas, entre ellas la desaparición de una joven en Cosquín y un grave episodio policial ocurrido durante un enfrentamiento con un “naranjita”.
“Tuvimos el problema de que a un policía se le escapó un tiro intentando pelear con un naranjita en una panadería”, afirmó.
Además, reconoció que la seguridad cambió completamente en los últimos años y que ya no puede pensarse únicamente desde la lógica policial.
“Antes pensábamos que la seguridad era solamente la policía. Hoy es mucho más amplio: involucra al sector privado, la justicia, los docentes, el campo y los municipios”.
Más policías, patrullas rurales y formación
Durante la entrevista, González destacó la expansión de los centros de formación policial impulsados por la provincia.
Según explicó, Córdoba pasó de tener seis centros de formación profesional a 24 en apenas dos años, incorporando capacitación territorial y policías retirados que transmiten experiencia a los nuevos agentes.
“Nos levantamos todos los días viendo qué problema podemos solucionar”.
También defendió el fortalecimiento de las patrullas rurales y sostuvo que existe una fuerte demanda de productores y vecinos para ampliar la presencia policial en pueblos y zonas de campo.
“Cuando la gente pide más patrullas rurales es porque siente que funcionan”.
“La seguridad no tiene bandera política”
Uno de los conceptos más repetidos por el funcionario fue la necesidad de trabajar de manera coordinada entre oficialismo y oposición.
“No podemos hacer política con una comisaría. La seguridad no tiene bandera política”.
En ese sentido, explicó que su rol dentro del Ministerio apunta justamente a articular entre intendentes, policías y el Estado provincial para agilizar respuestas y mejorar la prevención.
Además, remarcó que la Justicia debe involucrarse activamente en las soluciones vinculadas a la inseguridad.
Violencia social y crisis económica
Aunque el eje principal de la entrevista fue la seguridad, González también vinculó el crecimiento de la conflictividad social con la situación económica nacional.
Según sostuvo, el deterioro económico impacta directamente en el humor social y genera mayores niveles de tensión cotidiana.
“La gente está más intolerante, las situaciones de violencia aparecen todo el tiempo y las reglas del juego cambian permanentemente”.
Finalmente, defendió la necesidad de recuperar el diálogo político y sostuvo que la dirigencia debe dejar de lado las peleas partidarias para enfocarse en las demandas reales de la sociedad.
“Tenemos que tenderle una mano al vecino antes de que todo explote”.



