La Ciudad de Buenos Aires registró una tasa de desocupación del 5,8% durante 2025. Aunque mostró una leve baja respecto al año anterior, persisten fuertes brechas de género y desigualdades territoriales que exponen un mercado laboral cada vez más fragmentado.
El mercado de trabajo porteño volvió a encender señales de alerta. Según la última Encuesta Anual de Hogares difundida por el Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad, la desocupación alcanzó el 5,8% durante 2025, un nivel apenas inferior al del año anterior pero que mantiene una situación delicada para miles de personas que buscan empleo sin conseguirlo.
Si bien el indicador mostró una baja de 0,1 puntos porcentuales respecto de 2024, la mejora es mínima y no logra revertir el deterioro observado en los últimos años. En un contexto de caída del consumo, cierre de pequeñas empresas y retracción económica, el empleo sigue siendo una de las principales preocupaciones sociales.
Uno de los datos más contundentes del informe es la persistente desigualdad de género. La desocupación entre las mujeres llegó al 6,8%, mientras que entre los varones fue del 4,8%. La diferencia confirma una tendencia estructural donde las trabajadoras enfrentan mayores obstáculos para insertarse y sostenerse en el mercado laboral.
Además, las mujeres también presentan mayores niveles de subocupación horaria, es decir, personas que trabajan menos horas de las que necesitan o desean. Ese índice fue del 10,8% para mujeres frente al 6,2% en varones, revelando no solo dificultades para conseguir empleo, sino también para acceder a puestos de calidad.
El informe también muestra diferencias en actividad y empleo. Mientras los varones registraron una tasa de actividad del 69,8% y empleo del 66,5%, en las mujeres esos porcentajes descendieron al 59,8% y 55,8%, respectivamente. La brecha deja en evidencia una distribución desigual de oportunidades laborales y cargas de cuidado.
En el plano territorial, la Comuna 11 apareció con la mayor tasa de desocupación, alcanzando el 7,9%. Al mismo tiempo, los barrios del sur porteño continúan mostrando los indicadores más desfavorables en empleo y condiciones habitacionales, reforzando la histórica desigualdad dentro de la propia Ciudad.
A nivel nacional, la situación tampoco resulta alentadora. El desempleo general se ubicó en 7,5%, por encima del promedio porteño, lo que refleja un escenario laboral complejo en todo el país y con impacto creciente sobre jóvenes, mujeres y trabajadores informales.
Especialistas advierten que la desaceleración inflacionaria no alcanza por sí sola para generar empleo genuino. Sin inversión, crédito productivo y recuperación del consumo interno, la mejora del mercado laboral aparece limitada y lenta.
El dato del 5,8% puede parecer una cifra técnica, pero detrás hay miles de historias de búsqueda, frustración y precariedad. Y cuando las mujeres siguen siendo las más golpeadas por la falta de trabajo, queda claro que el problema no es solo económico: también es profundamente social.
Fuente: Filo.news



