La comunidad universitaria convoca a una nueva protesta nacional para reclamar el cumplimiento de la ley votada por el Congreso y ratificada por la Justicia
Las universidades públicas de todo el país volverán a movilizarse el próximo 12 de mayo en una nueva Marcha Federal Universitaria, con el objetivo de exigir al Gobierno nacional la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario. La convocatoria surge en un contexto de creciente conflicto entre el sistema educativo y el Poder Ejecutivo, que mantiene suspendida la implementación de la norma.
La protesta tendrá su epicentro en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, aunque se replicará en distintas ciudades del país. Se espera una amplia participación de estudiantes, docentes, trabajadores no docentes y organizaciones sociales, en lo que será la cuarta gran movilización del sector desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
La convocatoria fue impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y los gremios docentes, quienes buscan ampliar el reclamo a toda la sociedad bajo la consigna de defensa de la educación pública y la ciencia nacional.
El eje central del conflicto es el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada en 2025, que establece mecanismos de actualización para los gastos de funcionamiento, salarios y becas estudiantiles. Desde las universidades aseguran que la falta de aplicación de esta norma impacta directamente en el funcionamiento cotidiano de las instituciones.
Además del reclamo presupuestario, el sector universitario advierte sobre una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes y no docentes, así como un deterioro en las condiciones de estudio. Según estimaciones del propio sistema, los fondos destinados a universidades cayeron de manera significativa en los últimos años, profundizando la crisis.
El conflicto también tiene un fuerte componente judicial. En las últimas semanas, la Justicia ordenó al Gobierno cumplir con la ley, pero el Ejecutivo presentó recursos para evitar su aplicación, argumentando que su implementación podría afectar el equilibrio fiscal.
En paralelo, el oficialismo impulsa un proyecto alternativo que modifica el esquema vigente y reduce el alcance de las actualizaciones previstas, lo que fue rechazado por rectores, sindicatos y organizaciones estudiantiles.
La marcha del 12 de mayo se inscribe en un plan de lucha más amplio que incluye paros, clases públicas y actividades de visibilización. El objetivo es sostener la presión social y política para que el financiamiento universitario vuelva a ocupar un lugar central en la agenda pública.
La nueva Marcha Federal Universitaria refleja la profundidad del conflicto entre el Gobierno y el sistema educativo. En un escenario de ajuste y disputa judicial, la movilización buscará reinstalar el debate sobre el rol del Estado en el financiamiento de la educación superior y el futuro de la universidad pública en Argentina.
Fuente: Politica Argentina



