La investigadora analizó el vínculo entre el Gobierno y el magnate tecnológico y alertó sobre un modelo económico centrado en recursos naturales y dependencia externa
En medio de la visita del magnate tecnológico Peter Thiel a la Argentina, la investigadora Valeria Di Croce volvió a instalar el debate sobre el rumbo económico del país. En una reciente entrevista, advirtió que la llegada de este tipo de figuras no es casual, sino que responde a un modelo que promueve la “reprimarización” de la economía, es decir, una mayor dependencia de la exportación de materias primas.
Di Croce sostuvo que este proceso beneficia principalmente a grandes actores económicos globales, en especial a multimillonarios vinculados a sectores tecnológicos y financieros. Según su análisis, estos grupos encuentran en países como Argentina oportunidades estratégicas vinculadas a recursos naturales clave como energía, minerales y agua.
La investigadora ya había anticipado el interés de figuras como Thiel en el país, en el marco de una reconfiguración geopolítica global donde las potencias buscan asegurar el acceso a insumos estratégicos. En ese sentido, vinculó la presencia del empresario con decisiones políticas recientes que abren sectores clave de la economía al capital extranjero.
El concepto de reprimarización aparece en el centro de su diagnóstico. Se trata de un modelo económico donde la producción se concentra en bienes primarios con bajo valor agregado, lo que limita el desarrollo industrial y tecnológico local. Para Di Croce, este esquema reproduce una inserción internacional dependiente y condiciona el crecimiento a largo plazo.
En paralelo, la investigadora señaló que este tipo de inversiones no necesariamente implican transferencia de tecnología o desarrollo interno. Por el contrario, advirtió que pueden consolidar un patrón extractivo donde los beneficios se concentran fuera del país, mientras que los costos ambientales y sociales quedan en el territorio.
Las declaraciones se dan en un contexto marcado por el acercamiento del gobierno argentino a actores del poder económico global. En los últimos días, la presencia de Thiel en Buenos Aires y sus reuniones con funcionarios de alto nivel reforzaron las especulaciones sobre posibles acuerdos en sectores estratégicos.
Según distintos análisis, el interés de estos actores está vinculado a recursos clave para la economía del futuro, como el litio, el petróleo no convencional y el desarrollo de infraestructura vinculada a la inteligencia artificial. En ese escenario, Argentina aparece como un territorio con alto potencial, pero también con riesgos de profundizar su dependencia estructural.
Para Di Croce, el debate no es solo económico, sino también político. La forma en que el país se inserte en esta nueva etapa global definirá su capacidad de desarrollo autónomo y su margen de decisión frente a los grandes poderes internacionales.
La advertencia sobre la reprimarización pone en discusión el rumbo del modelo económico argentino en un contexto de apertura y búsqueda de inversiones. Entre oportunidades y riesgos, el desafío pasa por definir si el país será un proveedor de recursos o un actor con capacidad de agregar valor y construir soberanía en el escenario global.
Fuente: Politica Argentina



