Milei confirmó el envío del proyecto: “Se acabó la impunidad. Se acabó la joda. Viva la libertad carajo”. La propuesta oficial apunta a impedir que puedan ser candidatos quienes tengan una condena confirmada en segunda instancia por delitos dolosos.
El Gobierno decidió reflotar el proyecto de Ficha limpia y sumarlo a una reforma electoral más amplia que enviará al Congreso en las próximas horas. La iniciativa llega un año después de que el Senado rechazara la propuesta y ahora aparece integrada a un paquete que incluye la eliminación de las PASO, cambios en el financiamiento político y nuevas exigencias para los partidos.
Desde Israel, el presidente Javier Milei confirmó el envío del proyecto: “Se acabó la impunidad. Se acabó la joda. Viva la libertad carajo”, escribió en su cuenta de X.
La inclusión de “Ficha Limpia” no es casual. En la Casa Rosada reconocen que la eliminación de las primarias genera resistencias incluso entre aliados, por lo que buscan sumar un punto con mayor consenso para atraer votos opositores y evitar que el proyecto quede nuevamente trabado.
La propuesta oficial apunta a impedir que puedan ser candidatos quienes tengan una condena confirmada en segunda instancia por delitos dolosos. Según trascendió, el criterio será temporal, se aplicará si el fallo queda firme antes del 31 de diciembre previo al año electoral.
Si la condena se confirma después de esa fecha, el impedimento regirá recién una vez finalizado el proceso electoral.
A diferencia del proyecto que cayó en 2024, esta versión ampliaría el alcance, ya no se limitaría a delitos contra la administración pública, sino que incluiría otros delitos graves. En ese punto, el Ejecutivo toma elementos de iniciativas impulsadas por sectores de la oposición, que venían presionando para reactivar el debate.
El paquete incluye otros cambios de fondo en el sistema político:
* Fin de las PASO (o nueva suspensión), uno de los puntos más conflictivos.
* Más requisitos para crear partidos políticos, con un aumento en el número mínimo de afiliados.
* Endurecimiento de la personería jurídica, que pasaría de requerir presencia en cinco distritos a diez.
* Cambios en la caducidad de partidos, elevando el piso mínimo de votos exigido.
* Nuevo esquema de financiamiento, con la eliminación de aportes públicos extraordinarios para campañas.
En este último punto, el Gobierno apuesta a reducir el rol del Estado en el financiamiento electoral, manteniendo únicamente el Fondo Partidario Permanente para el funcionamiento básico de las fuerzas.
Fuente: Filo news



