El senador peronista Sergio Uñac cuestionó las reformas impulsadas por el oficialismo y advirtió que buscan erosionar el rol de los partidos políticos. También propuso abrir internas amplias para reorganizar el peronismo.
El senador nacional Sergio Uñac salió al cruce del Gobierno nacional y lanzó una advertencia directa sobre el rumbo político: aseguró que las iniciativas impulsadas desde el oficialismo representan “un intento por debilitar a los partidos políticos”.
La declaración se da en un contexto de reformas institucionales y cambios en las reglas del sistema político que generan fuerte debate dentro del Congreso y en el conjunto de las fuerzas partidarias.
Para Uñac, el rol de los partidos no es accesorio sino central en la democracia. En ese sentido, sostuvo que cualquier medida que limite su funcionamiento o reduzca su capacidad de organización impacta directamente en la representación política.
El senador, que forma parte del Partido Justicialista, planteó además la necesidad de fortalecer las estructuras partidarias desde adentro. Propuso avanzar hacia internas abiertas que permitan debatir ideas y ordenar liderazgos dentro del peronismo.
La iniciativa apunta a reconstruir legitimidad en un contexto donde los partidos tradicionales atraviesan una crisis de representación, con creciente desconfianza social y fragmentación interna.
En paralelo, las críticas al Gobierno también reflejan una tensión más profunda: el choque entre modelos políticos. Por un lado, una lógica que apuesta a estructuras partidarias consolidadas; por otro, una mirada más disruptiva que busca correrse de esos esquemas.
Uñac advirtió que debilitar a los partidos puede tener consecuencias institucionales. Sin estructuras políticas sólidas, el sistema democrático pierde capacidad de canalizar demandas sociales y ordenar la competencia electoral.
El planteo también tiene impacto dentro del propio peronismo, donde distintos sectores discuten cómo reorganizarse frente al escenario actual y qué tipo de liderazgo construir hacia el futuro.
En ese marco, la propuesta de internas abiertas aparece como una herramienta para evitar decisiones cerradas y ampliar la participación dentro del espacio.
El debate sobre los partidos políticos no es técnico, es profundamente político. Porque cuando se discute su rol, en realidad se discute cómo se organiza la democracia. Si los partidos se debilitan, el riesgo no es solo para una fuerza: es para todo el sistema. Y en ese terreno, lo que hoy aparece como una discusión interna puede terminar definiendo el equilibrio del poder en los próximos años.
Fuente: Pagina12



