Rafael Grossi se posiciona en la ONU: expone su plan y busca liderar el organismo en un escenario global en crisis

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El diplomático argentino y actual titular del organismo nuclear de la ONU presentó su visión ante el sistema internacional en el marco de su candidatura a secretario general. Reformas, multilateralismo y liderazgo en conflictos globales, en el centro de su propuesta.

El diplomático argentino Rafael Grossi dio un paso clave en su carrera internacional al exponer ante el sistema de Naciones Unidas su visión para conducir el organismo a partir de 2027. Su presentación se da en el marco de una competencia global marcada por tensiones geopolíticas y crisis multilaterales.

Actual director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Grossi llega a esta instancia con un perfil consolidado en la diplomacia internacional, especialmente por su rol en conflictos sensibles como el programa nuclear iraní o la guerra entre Rusia y Ucrania.

Su candidatura forma parte del proceso de selección que definirá al sucesor de António Guterres, cuyo mandato finaliza a fines de 2026, en un contexto donde la ONU enfrenta cuestionamientos sobre su eficacia y capacidad de intervención.

Durante su exposición, Grossi planteó la necesidad de una reforma profunda del organismo, con un enfoque orientado a recuperar capacidad operativa y protagonismo en la resolución de conflictos internacionales.

El eje de su discurso giró en torno al fortalecimiento del multilateralismo, en un momento donde las tensiones entre potencias y el uso del veto en el Consejo de Seguridad limitan la acción de Naciones Unidas.

Además, remarcó la importancia de una diplomacia activa y pragmática, capaz de intervenir incluso en escenarios complejos donde las negociaciones parecen estancadas, una experiencia que él mismo ha desarrollado en su rol actual.

La carrera por la Secretaría General no es sencilla. Grossi compite con figuras de peso internacional, entre ellas la ex presidenta chilena Michelle Bachelet, la economista Rebeca Grynspan y el ex mandatario senegalés Macky Sall.

El proceso de selección está atravesado por factores políticos clave, ya que el futuro secretario general debe contar con el aval del Consejo de Seguridad, donde las grandes potencias tienen poder de veto.

En ese escenario, el perfil de Grossi aparece como competitivo por su capacidad de diálogo con distintos actores globales, aunque su candidatura también refleja tensiones regionales dentro de América Latina, donde no existe un respaldo unificado.

La exposición ante la ONU marca, así, un momento central en su campaña internacional, donde no solo se juega su futuro político, sino también el posicionamiento de Argentina en la diplomacia global.


La candidatura de Grossi no es solo una disputa personal por un cargo de alto nivel. Es también un reflejo del momento que atraviesa el sistema internacional. En un mundo fragmentado, con conflictos abiertos y organismos cuestionados, la conducción de la ONU se vuelve un terreno clave donde se define algo más profundo: si el multilateralismo puede reinventarse o si seguirá perdiendo peso frente a las lógicas de poder global.

Fuente: Filo.news

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