En medio del conflicto por el financiamiento, docentes, estudiantes y autoridades universitarias confirmaron una nueva movilización nacional para exigir al Gobierno el cumplimiento de la ley que garantiza el presupuesto del sistema público.
La comunidad universitaria argentina definió una nueva jornada de protesta que promete ser masiva. La 4° Marcha Federal Universitaria se realizará el próximo 12 de mayo en todo el país, con epicentro en Plaza de Mayo, en un contexto de fuerte conflicto con el Gobierno nacional.
La convocatoria fue impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), junto a federaciones estudiantiles y gremios docentes y no docentes, en un frente amplio que vuelve a articularse en defensa de la universidad pública.
El eje central del reclamo será el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso pero, según denuncian desde el sector, aún no implementada por el Poder Ejecutivo.
La marcha se inscribe en una escalada del conflicto que ya incluye paros, clases públicas y distintas medidas de fuerza en universidades de todo el país, en reclamo por presupuesto y recomposición salarial.
Desde el sistema universitario advierten que la situación es crítica. Señalan que la falta de actualización de fondos impacta directamente en el funcionamiento cotidiano de las instituciones, desde el pago de salarios hasta el mantenimiento básico de las facultades.
Además, denuncian una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores universitarios y dificultades para sostener becas y programas de inclusión, lo que afecta especialmente a los sectores más vulnerables.
La movilización del 12 de mayo será la cuarta de carácter federal desde la asunción del gobierno de Javier Milei, lo que muestra la persistencia y profundidad del conflicto entre el Ejecutivo y el sistema universitario.
La convocatoria no se limita a Buenos Aires. Habrá marchas en distintas provincias, con participación de universidades nacionales, organizaciones sociales y sectores de la sociedad civil que acompañan el reclamo.
En ese marco, desde las universidades hacen un llamado amplio a la sociedad para movilizarse, planteando que lo que está en juego no es solo el presente del sistema educativo, sino también su futuro.
El conflicto también tiene un componente institucional: fallos judiciales recientes ordenaron al Gobierno cumplir con la ley de financiamiento, pero desde el Ejecutivo se impulsaron recursos para frenar su aplicación, lo que profundiza la disputa.
La nueva Marcha Federal Universitaria no es solo una protesta sectorial. Es la expresión de una tensión más profunda entre un modelo de ajuste y la defensa de la educación pública como derecho. En un país donde la universidad ha sido históricamente una herramienta de movilidad social, la pregunta que empieza a instalarse es clara: qué lugar ocupará en la Argentina que viene.
Fuente: La nueva mañana



