La UEPC define si acepta o rechaza la última propuesta del Gobierno provincial. Tras meses de conflicto, la decisión puede desatar un nuevo paro o cerrar la paritaria docente.
La jornada se vive con máxima tensión en toda la provincia de Córdoba. La UEPC debe definir si acepta o rechaza la cuarta oferta salarial presentada por el gobierno de Martín Llaryora, en un conflicto que ya lleva más de dos meses.
La decisión no es menor: de su resultado dependerá si continúan las clases con normalidad o si se reactivan medidas de fuerza. El gremio ya tiene votado un paro de 72 horas que podría activarse automáticamente si la propuesta es rechazada.
La propuesta oficial incluye un aumento anual mínimo garantizado del 40%, con subas escalonadas y ajustes mensuales del 2% a partir de mayo, además de una cláusula de revisión en octubre para seguir la inflación.
En términos concretos, un docente de grado podría recibir en abril un incremento cercano a los $224.500, con retroactivos incluidos, mientras que cargos con mayor carga horaria superarían los $500.000 mensuales.
Sin embargo, el clima interno es tenso. Sectores combativos como la delegación Capital ya anticiparon su rechazo, calificando la propuesta como “insuficiente” y cuestionando que no garantiza una recuperación real frente a la inflación.
El conflicto docente no es nuevo. Viene acumulando rechazos a ofertas anteriores, paros y negociaciones fallidas, en un contexto donde los salarios vienen perdiendo poder adquisitivo.
Para la gestión de Martín Llaryora, cerrar la paritaria docente es clave. Un nuevo rechazo implicaría un desgaste político importante y podría contagiar otros reclamos del sector estatal.
La asamblea provincial será el escenario donde se resuelva esta disputa. El resultado podría ser ajustado, reflejando la división interna del gremio y dejando abierto un escenario de alta conflictividad.
Fuente: Cba24n



