La dirigente sindical Ilda Bustos lanzó una fuerte advertencia sobre el rumbo del país, cuestionó duramente al gobierno de Javier Milei y llamó a construir una unidad urgente del movimiento obrero frente a lo que definió como un proceso de desmantelamiento estructural del Estado.
La entrevista dejó definiciones sin medias tintas.
Bustos no habló de medidas aisladas ni de errores puntuales.
Habló de un proyecto.
Y lo definió con crudeza:
“Estamos ante un proyecto de destrucción del Estado”.
Para la dirigente, lo que ocurre no es coyuntural.
Es un proceso sistemático que atraviesa múltiples áreas.
Desde el sistema de salud hasta la ciencia y la educación.
“No es solo el PAMI, están atacando todo el sistema”, advirtió.
En ese sentido, vinculó distintos conflictos sociales recientes.
Jubilados, médicos, pacientes, trabajadores.
Todos, según su mirada, forman parte de un mismo escenario.
Un patrón que se repite.
Y que muestra un deterioro estructural.
Bustos fue más allá en su análisis.
No solo habló de ajuste, sino de un cambio de modelo.
Lo definió como un esquema “colonial”.
Un país que pierde capacidad de decisión y desarrollo propio.
En esa línea, mencionó recortes en organismos clave.
Universidades, CONICET, INTA, INTI.
Para Bustos, todos responden a la misma lógica.
Reducir el Estado y sus capacidades estratégicas.
El diagnóstico no quedó solo en la crítica.
También hubo un llamado político claro.
La dirigente pidió construir unidad urgente.
No solo sindical, sino también social y política.
Frente a un escenario que considera cada vez más complejo.
Advirtió además sobre los riesgos de fragmentación.
Y cuestionó a los sectores que optan por negociar sin confrontar.
El mensaje fue contundente:
sin unidad, no hay posibilidad de resistencia efectiva.
La entrevista deja una conclusión fuerte.
El conflicto no es sectorial.
Es un debate de modelo de país.
Y, según Bustos, el tiempo para reaccionar es ahora.



