El ex senador nacional Carlos Caserio confirmó que ya está en marcha un armado político en Córdoba para respaldar a Axel Kicillof a nivel nacional y lanzó fuertes críticas al gobierno de Javier Milei, al que calificó como un modelo que profundiza la crisis económica y social.
La definición no fue menor ni casual.
Caserio decidió ponerle nombre, dirección y objetivo a un proceso que hasta ahora se movía en voz baja dentro del peronismo cordobés.
“Estamos organizando un proyecto con Axel”, dijo sin rodeos.
No es una frase suelta: es la confirmación de que ya hay construcción política en marcha.
Según explicó, no se trata todavía de una campaña electoral, sino de algo más profundo:
una reorganización del peronismo con proyección nacional.
El dirigente reveló además que existe un creciente interés en distintos sectores militantes.
“Recibí cientos de mensajes de gente que quiere sumarse”, afirmó.
Eso marca un dato político clave:
la figura de Kicillof empieza a generar volumen fuera de Buenos Aires.
Y Córdoba —territorio históricamente esquivo— aparece como un nuevo campo de disputa.
Pero Caserio no se quedó solo en el armado político.
También trazó un diagnóstico durísimo de la situación económica.
“A la gente no le alcanza la plata y las empresas se están fundiendo”, sostuvo.
Incluso advirtió que miles de pymes cerraron en la región centro, reflejando el impacto del modelo actual.
Las críticas al gobierno nacional fueron directas.
Habló de “impunidad política” y vinculó la gestión de Milei con experiencias de ultraderecha a nivel internacional.
También cuestionó las prioridades del Presidente.
“Es ridículo que esté viajando por el mundo en medio de esta crisis”, disparó.
Y fue más allá:
planteó que el Gobierno busca dólares para cumplir con el Fondo Monetario Internacional, pero no para mejorar la vida de la gente.
En ese marco, Caserio dejó un mensaje hacia adentro del peronismo.
Pidió dejar de mirar el pasado y construir algo nuevo.
Habló de unidad, renovación y un frente amplio con identidad.
Y retomó una idea que empieza a repetirse en ese espacio:
la necesidad de “una nueva canción”.
La entrevista no solo confirmó un armado.
También dejó en claro que el escenario político empieza a reordenarse.
Y que Córdoba podría ser una pieza clave en esa disputa.



