El jefe de Gabinete reúne este viernes al núcleo duro del Gobierno para “reordenar la agenda legislativa” y, en lo posible, reencausar la iniciativa política.
En medio de los escándalos mediáticos y judiciales que sacuden los cimientos del Gobierno por presuntos hechos de corrupción, Manuel Adorni convocó a una reunión de la mesa política gubernamental con el objetivo de “reordenar la agenda legislativa” y, en lo posible, reencausar la iniciativa política libertaria.
El encuentro se llevará a cabo desde las 11 de este viernes en Casa Rosada, adonde concurrirán los principales referentes del oficialismo con el objetivo de definir prioridades y coordinar la estrategia parlamentaria durante las próximas semanas.
Encabezados por el jefe de Gabinete, se espera que allí estén el ministro del Interior, Diego Santilli; la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; el armador nacional Eduardo ‘Lule’ Menem y el asesor Santiago Caputo.
Mientras hay dudas sobre la concurrencia de Karina Milei, quien en estas reuniones suele “supervisar” a sus subordinados, lo cierto es que el ministro Luis Caputo no estará presente dado que encuentra en Washington para negociar nuevas ayudas económicas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial.
Entre los temas que se pretenden impulsar en el Congreso aparecen la reforma política y electoral, con la intención de eliminar definitivamente las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), las modificaciones en el Código Penal y el avance de la denominada ley de propiedad privada.
Si bien se trata de objetivo llamados “prioritarios” por el Gobierno, la intención de fondo es ordenar el frente interno, que viene mostrando turbulencias desde principios de este año, y mostrar iniciativa ante el escenario político adverso que jaquea al oficialismo.
Y sobre todo afecta a la imagen del propio Javier Milei, que viene cayendo en picada por los escándalos protagonizados por Adorni en el marco de una economía que no despega sino que, por el contrario, también se derrumba.
Si bien las denuncias por enriquecimiento ilícito que pesan sobre el jefe de Gabinete aceleraron el deterioro de la credibilidad del Gobierno en su conjunto, el desplome de la economía (caída del consumo, cierre de empresas, aumento de la inflación y deterioro del poder adquisitivo, entre otros factores) viene desde hace tiempo mellando la confianza popular en el oficialismo.
Fuente: Minuto Uno



