Tanta concentración de poder junto a los hermanos Javier y Karina Milei los deja además frente a una encrucijada: ¿es reemplazable? ¿quién lo reemplaza?
“Saluden a Manuel Adorni que se va” bien podría ser un mensaje escrito por el propio jefe de Gabinete que así anunciaba despidos y cierres de organismos del Estado durante los últimos dos años. Su épica antiK, ‘antizurdos’ y fundamentalmente ‘anticasta’ -según los términos del lenguaje que instauró la gestión libertaria- le hizo ganar enemigos dentro y fuera del Gobierno. Tanta concentración de poder junto a los hermanos Javier y Karina Milei los deja además frente a una encrucijada: ¿es reemplazable? ¿quién lo reemplaza?
Cuando todavía el jefe de gabinete era vocero y se esmerilaba el poder de Guillermo Francos con trascendidos que en su contra emanaban del mismo espacio, hubo funcionarios desplazados en el área de los medios públicos por no haber elegido “bien” sus alineamientos. El orden jerárquico quedó establecido cuando el área de comunicación quedó bajo el mando de la Secretaría General. Hasta el asesor estrella Santiago Caputo está a tiro de ese ala e incluyo en riesgo: “Si Manuel se va también Santiago”, comentó un habitué de la Rosada.
Adorni impuso el tono y el relato en sus iniciales conferencias diarias hasta que tuvo que espaciarlas. Las congeló tras la insistencia de periodistas de distintos medios pocos días atrás. El argumento oficial es que se discontinuaron hasta la resolución de las acreditaciones de medios a los que acusan de publicar artículos contra el Gobierno como parte de una operación rusa.
En ese escenario el empoderamiento de Patricia Bullrich se explica por la debilidad política del entorno del Presidente. Incluso de Milei que en la mayoría de los sondeos pierde imagen positiva mientras crece la de su exministra de Seguridad. Tal vez por eso pidió “paciencia” frente al impacto del modelo sobre gran parte de los argentinos y se mostró más empático y algo comprensivo.
Increíblemente la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza fue víctima del microuniverso mileista que prefirió jugar con Manuel Adorni para ganarle a Jorge Macri en las elecciones desdobladas del año pasado. La estrategia también apuntó a limitar a Patricia Bullrich. Aunque no asumió la banca que ganó tampoco hubo costo político en diciembre para Adorni. Como con la compra de propiedades, le llegó todo junto.
Triunfante en octubre Bullrich ya se acoodó en el Congreso, un lugar al que se aferra para seguir a flote y evitar que los escándalos la alcancen. Bien sabe que nunca le da a favor el índice de confianza en la tropa libertaria del Ejecutivo. Como al ministro del Interior Diego Santilli su lealtad le alcanza para participar de la mesa política o para ser convocada según las necesidades del Gobierno. Su fichaje en LLA no implica que se encuadre sin chistar bajo las insignias de Pilar Ramírez – presidenta de LLA- o que diluya su estructura por mandato de Karina aunque le sea leal.
Esta semana la única con saldo a favor fue Bullrich que salió a capear la tormenta. La escena triunfal tuvo lugar el miércoles cuando la exministra de Seguridad ingresó por la explanada de Casa Rosada y atravesó el Salón de los Bustos para participar de la audiencia del gendarme Nahuel Gallo con Javier Milei que tardó más de un mes en recibirlo.
A principo de marzo a Bullrich la habían desinvitado a la conferencia de prensa y transmisión oficial tras la liberación del joven en Venezuela. ¿Quién le bajó el pulgar? El bullrichismo sospechó siempre de Manuel Adorni quien la ve como una virtual competidora en la Ciudad de Buenos Aires. Un dato: a la senadora le temen tanto los violetas como sus otrora compañeros amarillos que frente a su eventual candidatura en 2027 analizan la opción de una interna abierta que incluya tanto a Jorge Macri como a Horacio Rodríguez Larreta.
El escándalo por la causa que investiga bienes y movimientos económicos de Adorni deja húerfano de vocero al Gobierno. Su ausencia fue tan evidente en el palco que Karina Milei compartió en Diputados con Santilli –en el marco de la sanción de la Ley de Glaciares- que la oposición cantó a viva voz “dónde está Adorni”.
Tras dejar pasar unos días Bullrich, que como bien dijo en la Bolsa de Comercio de Córdoba tiene el “cuero duro”, se mostró magnánima aunque cada palabra suya empujó un poco más a Adorni a las arenas movedizas. Altas fuentes dicen que no le ofrecerían reemplazarlo –hipótesis que pondría en terapia intensiva a los Milei- pero que tampoco ella querría: está cómoda en el Senado donde limita a Victoria Villarruel, controla su imagen y aumenta un cuidado protagonismo.
También Sandra Pettovello levantó el perfil y también despertó fantasmas entre supuestos amigos. Incondicional del Presidente expuso a los funcionarios de Luis Caputo cuando despidió a Leandro Massaccesi, beneficiario de un crédito del Banco Nación. Su decisión obligó a Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), y a Federico Furiase, secretario de Finanzas, a presentarse en el oficialísimo streaming Carajo para aclarar que no hicieron nada ilegal ni inmoral. De yapa salió a desmarcarse de la falta de pago del PAMI y recordó que está bajo el ala de otro malherido, el ministro de Salud Mario Lugones.
Sin vocero en ejercicio Javier Milei tuvo que salir a respaldar a los que beneficiarios de créditos del banco público e incluso a dar explicaciones sobre las causas que investiga la Justicia. Además gastó miles de mensajes en redes sociales asumiendo la defensa del relato herido. Otra vez el periodismo es su principal enemigo a pesar de que es en los Tribunales donde avanzan causas con más velocidad en los tiempos de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia.
En la misma línea defensiva aparecen un audaz Pablo Quirno; Federico Sturzenegger y el omnipresente Luis Caputo. De los tres al único que se menciona como eventual reemplazo de Adorni es al canciller. El ministro de Desregulación haría sido vetado –explícita o implícitamente- por Caputo. A Pettovello algunos la ven candidata a la jefatura de gabinete y otros ponen en duda su experiencia para el cargo. Luis Petri seguramente estaría encantado de pasar de su banca en Diputados -donde perdió visibilidad- a un despacho en Casa Rosada. Sin embargo su CV está manchado con otras denuncias, en su caso por el descalabro financiero en la obra social de las fuerzas armadas, IOSFA. Santilli es otro posible jefe de ministros aunque es un competidor nato en Buenos Aires. Karina Milei y el diputado Pareja preparan un evento de formación con toda la tropa de consejeros, concejales, legisladores provinciales y nacionales para el próximo 24 en Suipacha y resisten al creimiento del “Colo” por cuya candidatura a gobernador ya trabajan intendentes y autoridades del PRO. Los mismos argumentos para vetar su ascenso se oyeron cuando Milei eligió a José Luis Espert para encabezar la lista de diputados, argumentos que se cayeron cuando otra causa judicial puso en riesgo la elección y al Gobierno. Después lo convocaron para recuperar el diálogo con los gobernadores pero hasta hace un mes Adorni ofició como veedor en las reuniones que el dirigente del PRO mantenía con los jefes provinciales. Ese es otro lugar que el exvocero perdió y que esta semana potenciaron a Santilli y a Pettovello. La ministra fue encargada de buenas noticias para Chubut, Corrientes y Santa Fe y le puso la firma a los acuerdos por las deudas con las cajas previsionales no trasferidas.
Espert es justamente el leading case. Coo el año pasado, Milei no quiere o no puede soltar a Adorni. Y aunque en público los libertarios se escudan en teorias conspirativas el problema se percibe más adentro que en la oposición. Aunque la cuestión ofenda al jefe de Gabinete, son pocos los que lo defienden por convicción y muchos más los que en estricto off the record admiten que no lo quieren y que el escándalo debilita la gestión.
Fuente: Pagina 12



