Un preocupante informe educativo reveló que más del 50 % de los estudiantes del nivel secundario en Argentina presenta niveles elevados de ausentismo escolar, con muchos alumnos faltando entre 15 y 30 días al año. Especialistas y referentes educativos advirtieron que este fenómeno puede tener graves impactos en el rendimiento, el abandono escolar y las perspectivas laborales futuras de los jóvenes.
El estudio, elaborado por la organización Argentinos por la Educación, utiliza datos autorreportados por estudiantes en las pruebas Aprender 2024 y PISA 2022 para mostrar la magnitud del ausentismo. Según el documento, el porcentaje de estudiantes que faltan 15 o más días al año subió del 44 % en 2022 al 51 % en 2024, reflejando un incremento de 7 puntos porcentuales en apenas dos años.
Dentro de este porcentaje, un 21 % de alumnos faltó entre 15 y 19 días, otro 20 % entre 20 y 29 días y un 10 % acumuló 30 días o más de ausencias, según los datos recogidos.
El informe sostiene que estos aumentos se observan en las 24 jurisdicciones del país, lo que indica que el problema no es local sino un fenómeno nacional que atraviesa contextos urbanos y rurales.
Especialistas educativos advierten que la inasistencia prolongada no solo limita la continuidad del aprendizaje, sino que también está asociada con mayores tasas de repitencia académica y con un riesgo más alto de abandono escolar.
Entre las causas mencionadas por estudiantes, se destacan problemas de salud, desmotivación, dificultades familiares o necesidad de trabajar, lo que revela un entramado complejo que va más allá de la simple decisión de faltar a clases.
Para los directores de las escuelas, este fenómeno figura como uno de los principales obstáculos para la educación efectiva, al punto de superar otras problemáticas como la impuntualidad o el ausentismo docente.
El crecimiento del ausentismo también alerta sobre la brecha existente en el sistema educativo, donde los estudiantes con mayores barreras sociales o económicas parecen ser los más afectados, profundizando desigualdades.
Editorial: El ausentismo en la secundaria no es solo un dato estadístico: es un termómetro del vínculo de los jóvenes con la educación y de las condiciones sociales que los rodean. Más allá de cifras, hay historias de estudiantes que se desconectan de las aulas porque la escuela ya no representa una opción viable o atractiva. Abordar el problema exige políticas públicas integrales que recuperen la centralidad de la educación como motor de inclusión y movilidad social.
Fuente: Noticias Argentinas



