El precio internacional del petróleo volvió a escalar luego de que Donald Trump emitiera nuevas amenazas contra Irán, reavivando el conflicto en Medio Oriente. La incertidumbre geopolítica impactó de inmediato en los mercados internacionales.
Los analistas explican que cada vez que el estrecho de Ormuz —por donde pasa el 20% del petróleo mundial— queda bajo amenaza, los precios reaccionan al alza.
Trump advirtió que cualquier movimiento iraní sería respondido con “fuerza absoluta”, elevando el nivel de tensión en la región. Irán respondió asegurando que Estados Unidos “juega con fuego”.
La escalada diplomática generó alarma en Europa y Asia, donde varias potencias pidieron moderación para evitar una crisis mayor.
La OPEP observó con preocupación la volatilidad del mercado, mientras que países importadores se preparan para nuevas subas en combustibles.
Argentina, altamente dependiente del petróleo importado, podría ver un nuevo impacto en los precios internos, que ya acumulan fuertes subas.
Economistas advierten que los conflictos internacionales siguen siendo un factor imprevisible para países con economías frágiles.
Cuando las potencias juegan a la guerra, los pueblos pagan la factura. La paz no es solo un deseo diplomático: es una necesidad económica global.



