El presidente Javier Milei volvió a encender la polémica al responder de manera agresiva en redes sociales a declaraciones del ex jefe de Gabinete del Ministerio de Capital Humano, quien había denunciado supuestas irregularidades y favoritismos en la asignación de créditos VIP para funcionarios y amigos del poder. Lejos de minimizar el tema, el mandatario escaló el conflicto insultando y descalificando al denunciante.
El ex funcionario había revelado que existía un circuito interno de privilegios que permitía acceder a créditos millonarios del Banco Nación en condiciones excepcionales, mientras la población enfrenta tasas impagables y bancos cerrados para el crédito hipotecario. La denuncia cayó como una bomba en medio del malestar social creciente.
En su mensaje en X, el Presidente aseguró que el ex funcionario “miente deliberadamente” y agregó que “dice estupideces para tener cinco minutos de fama”. Sin embargo, nunca desmintió concretamente los datos presentados ni ofreció documentación para respaldar su posición.
Mientras Milei atacaba por redes, legisladores de la oposición anunciaban pedidos de informes y la Justicia requería documentación al Banco Nación para evaluar si los créditos fueron otorgados con criterios discrecionales o mediante influencias políticas.
El escándalo no solo afecta a Pettovello —una de las ministras más cuestionadas—, sino también al propio Milei, que construyó su discurso sobre la meritocracia y el fin de los privilegios. Los créditos VIP, en cambio, muestran un funcionamiento opaco que beneficia a los mismos sectores que el Gobierno dice combatir.
Dentro del oficialismo, varios dirigentes admitieron que la reacción del Presidente fue contraproducente. “Insultar no resuelve el escándalo. Debería mostrar los papeles”, reconoció un aliado.
El tema también golpea la relación del Gobierno con las clases medias, principales afectadas por la crisis habitacional y la imposibilidad de acceder a créditos. Para muchos, la existencia de préstamos especiales para funcionarios representa una traición política.
Las redes sociales se llenaron de críticas, con miles de usuarios cuestionando el doble discurso del Gobierno. La palabra “privilegios” fue tendencia durante varias horas.
La oposición anunció que exigirá una auditoría completa del Banco Nación y de los funcionarios que obtuvieron créditos extraordinarios.
El Gobierno que prometió terminar con los privilegios está atrapado en su propia trampa: ahora debe explicar por qué algunos acceden a créditos de lujo mientras el pueblo no puede pagar un alquiler. Milei puede insultar todo lo que quiera, pero las cifras hablan solas.



