En una jugada política inusual que desnuda grietas internas en la Casa Rosada, el presidente Javier Milei decidió desautorizar públicamente a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en medio de una fuerte disputa de poder con su asesor estratégico Santiago Caputo. La intervención presidencial marcó un punto de inflexión en la polémica interna que se desarrolla desde hace semanas entre las facciones del oficialismo y dejó en evidencia tensiones que hasta ahora habían sido mayormente públicas solo en círculos cerrados del poder.
En los últimos días, aumentaron los rumores sobre la eventual salida de Caputo de la estructura de gobierno por presiones de Karina Milei, quien según fuentes políticas cercanas buscaba desplazar al asesor de la escena oficial. La disputa se volvió pública luego de que la periodista Laura Di Marco publicara mensajes en redes sociales señalando que “Karina lo quiere fuera del Gobierno” y que él mismo lo habría admitido en reuniones privadas.
Lejos de acallar las versiones, Javier Milei salió al cruce con un mensaje contundente en su cuenta oficial en X (antes Twitter), en el que criticó a la periodista por difundir conversaciones privadas y dejó en claro que solo él decide quién forma parte de su equipo de gestión, desactivando así cualquier intento de su hermana por imponer un reemplazo.
“El presidente respondió con dureza a las versiones sobre su entorno político, y al hacerlo desautorizó implícitamente a su hermana Karina, quien hasta ahora había ejercido un enorme liderazgo en las decisiones cotidianas y estratégicas del Ejecutivo”, coinciden analistas políticos consultados.
🔥 Una interna que quedó al descubierto
La disputa entre Karina Milei —que maneja la Secretaría General de la Presidencia y suele ser identificada por aliados y opositores como una de las voces más influyentes dentro del gobierno— y Caputo —considerado el cerebro de la estrategia comunicacional del presidente— no es nueva. Sin embargo, la decisión de Milei de intervenir públicamente marca un antes y un después en la dinámica interna de poder.
Caputo, asesor sin cargo formal otorgado directamente por Karina en el pasado, se consolidó durante la campaña y el primer año de gobierno como una figura clave detrás de la construcción de la narrativa oficial y estrategias de redes sociales. Su cercanía con el jefe de Estado le valió tanto admiración interna como recelos frente al poder de la “hermanísima”.
📌 Repercusiones políticas
Sectores de la oposición y analistas destacan que este episodio revela una “crisis de liderazgo” en la Casa Rosada, donde las tensiones personales y de grupos empiezan a permear la gestión cotidiana del poder. “Cuando un presidente desautoriza públicamente a su propia hermana, es porque la interna ha trascendido los límites habituales de la política”, afirmó un politólogo consultado.
Por otro lado, allegados al presidente aseguran que Milei intenta “neutralizar rumores y especulaciones” que podrían debilitar su gestión en medio de desafíos económicos y políticos de alta complejidad, incluidos los debates en torno a sus políticas económicas y el ajustado humor social.
📊 El impacto en La Libertad Avanza
La batalla interna entre dos de los operadores más visibles del Gobierno también tiene impacto sobre la coalición oficialista La Libertad Avanza, que viene enfrentando críticas por su cohesión organizativa y su capacidad para gestionar tensiones internas sin fracturarse. Las luchas de poder entre facciones no solo debilitan la imagen de unidad, sino que además alimentan narrativas de la oposición sobre falta de coherencia estratégica en la Casa Rosada.
Diversos analistas señalan que, a pesar de las diferencias, la presencia de Karina Milei en el gobierno sigue siendo clave para las decisiones de mayor peso político y estratégico. De hecho, su designación como secretaria general requirió modificar normas para permitir la participación de familiares en cargos de alta responsabilidad.
✍️ ¿Qué sigue ahora?
La desautorización pública de Karina Milei por parte de Javier Milei abre una nueva fase de la interna oficialista que podría influir en cómo se estructuran alianzas, nombramientos y estrategias comunicacionales de aquí en adelante. La tensión entre las facciones —territorial y digital— sugiere que los próximos días serán clave para observar si el presidente logra consolidar una sola conducción o si las facciones rivales seguirán marcando el rumbo político interno.
La inesperada irrupción de Javier Milei en la disputa entre Karina Milei y Santiago Caputo representa mucho más que un rifirrafe familiar o personal: revela una tensión estructural en el corazón mismo del poder ejecutivo argentino. Cuando dos de los operadores más visibles del Gobierno se enfrentan en público, quienes terminan en el ojo del huracán son las percepciones de cohesión, gobernabilidad y solidez de una administración que hasta ahora se ha definido por su discurso disruptivo. Este episodio podría ser interpretado como una advertencia de que, en ausencia de un liderazgo consolidado y sin alianzas internas firmes, las fisuras pronto pueden tornarse grietas políticas difíciles de sellar.



