El escándalo por el departamento de Caballito de Manuel Adorni sumó un nuevo ribete que profundiza las dudas sobre la operación: una de las jubiladas que figura como su prestamista es beneficiaria de un subsidio del Gobierno de la Ciudad.
Se trata de Claudia Sbabo, quien aparece junto a otra mujer como acreedora de un crédito hipotecario por US$200 mil a favor del jefe de Gabinete. Ahora se conoció que Sbabo tramitó el Pase Cultural, un programa porteño destinado a adultos mayores de bajos ingresos para acceder a bienes y servicios culturales.
El dato, revelado por la legisladora Graciela Ocaña, no implica en sí mismo un delito, pero reaviva los interrogantes sobre la capacidad económica de las mujeres que habrían financiado el 87% de la compra del inmueble, valuado en US$230 mil. Para acceder al beneficio, los jubilados deben percibir ingresos que no superen los $600.000 mensuales.
“Habrá que ver si este es el caso, pero ya se ha visto en otras causas de corrupción que aparecen ‘prestanombres’. Suelen ser personas que dan su firma a cambio de dinero”, sostuvo Ocaña, quien además calificó la operatoria como “un dibujo” que genera un impacto político más amplio y que complica más la situación del funcionario libertario.
La causa, que investigan el juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita, continúa sumando elementos. En ese marco, fue citada a declarar como testigo la escribana Mónica Nechevenko, quien intervino en la operación y deberá presentarse el 8 de abril.


