La carga sustraída pertenecía a la línea “Formula One”, creada tras el acuerdo de la marca para convertirse en la barrita oficial de la F1 el año anterior. La escasez de producto en los estantes podría ser inminente si no se recupera.
Un camión que transportaba 12 toneladas de KitKat, propiedad de la multinacional suiza Nestlé, desapareció durante un trayecto por Europa, según informó la compañía, quien alertó sobre el “aumento de robos de cargamentos”.
“Si bien apreciamos el gusto excepcional de los delincuentes, el hecho es que el robo de cargamentos es un problema en aumento para empresas de todos los tamaños”, indicó la compañía en un comunicado.
Asimismo, advirtieron sobre la sostificación de los métodos delictivos: “Con la implementación regular de esquemas cada vez más sofisticados, hemos decidido hacer pública nuestra experiencia con la esperanza de crear conciencia sobre una tendencia delictiva cada vez más común”, añadió.
El robo se produjo el pasado jueves, cuando la compañía preparaba el lanzamiento de una nueva gama de chocolates para Pascuas, y a días para la Semana Santa, período en el que la demanda de chocolate suele aumentar en varios países europeos.
Nestlé informó que la carga sustraída estaba compuesta por 413.793 unidades de la barrita, con origen en el centro de Italia y destino final en Polonia, aunque debían distribuirse en distintas naciones europeas a lo largo del recorrido.
Las barritas pertenecían a la línea “Formula One”, creada tras el acuerdo de la marca para convertirse en la barrita oficial de la F1 el año anterior.
Era la clásica oblea cubierta de chocolate, pero en forma de coches de carreras.
Un contexto de aumento de robo de cargas
Tanto el camión como el producto robado permanecen desaparecidos, mientras las autoridades locales y los socios de la cadena de suministro de Nestlé colaboran en la investigación.
La escasez de producto en los estantes podría ser inminente si no se recupera la carga a tiempo. Además, la empresa advirtió el riesgo de que las barras robadas ingresen a canales de venta no oficiales, dificultando su trazabilidad y control de calidad.
Para mitigar este riesgo, Nestlé implementó un sistema de rastreo basado en los códigos de lote de cada unidad. La empresa explicó que cualquier persona que escanee los códigos de barra de las chocolatinas robadas recibirá instrucciones para alertar a la compañía, que transmitirá la información a las autoridades competentes.
El caso adquiere relevancia por el contexto en el que se registró. Nestlé recordó en el comunicado que el incidente ocurrió poco después de la publicación de un informe conjunto de la Unión Internacional de Seguros Marítimos (IUMI) y la Asociación de Protección de Activos en Tránsito (TAPA EMEA), en el que se alertaba sobre el aumento de robos de carga y el uso de métodos más sofisticados.
La empresa suiza expresó su preocupación por la tendencia al alza de estos delitos, que afectan tanto a grandes corporaciones como a pequeños transportistas.
Fuente: Pagina 12



