Un Presidente surgido legalmente de las urnas, comete, a cada paso y todos los días, constantes actos fraudulentos, contrarios a la Constitución Nacional.
De un plumazo nos insertó en una contienda que no buscamos; señaló a Irán como un “enemigo” y apoyó una guerra que es incompatible con la Carta de la ONU y con los antecedentes pacifistas del Pueblo Argentino.
Esto se agravó desde que decidió aliarse con Donald Trump, adhiriéndose a todo lo que éste decide y hace. Sigue una línea de sumisión con los exabruptos del norteamericano, no sólo en las diatribas sino también en la coincidencia con las agresiones a Irán por supuesta producción de uranio enriquecido y no permitir el control de inspectores en sus instalaciones.
Para pensar: ¿Permitirán tanto EE.UU., Reino Unido, Alemania, Rusia, China, Israel o la India, que inspeccionen las suyas?
Milei, al afirmar que enviará tropas al frente si Trump se lo pide, pretende desviar la opinión pública de sus fracasos económicos y de la corrupción que envuelve a todo su gobierno.
Sus continuos viajes al exterior demuestran su poco interés sobre los problemas argentinos, derivando sus responsabilidades hacia funcionarios menores que se equivocan tanto o más que él ya que devenidos del área privada, poco y nada conocen del funcionamiento de la Administración Pública.
Milei gobierna por sobre la Constitución Nacional y se armó una propia, ajustada a sus intereses.
Si respetara la opinión del pueblo deberá enviar al Parlamento un proyecto que indique la necesidad de la reforma, el que, a su vez, de aprobar el pedido, llamará a elección directa de convencionales constituyentes, quienes resolverán si aprueban o no las reformas constitucionales.
Pero este sujeto no tiene límites y continuará con su derrotero de mentiras, apoyado, todavía, por un conjunto de apátridas que lo seguirán sosteniendo mientras les sirva a sus designios.
Por mucho menos, años pasados, el topo hubiera sido sentenciado por traición a la Patria, pero faltan las decisiones de algunos legisladores que se consideran grandes dirigentes pero que solo son malas caricaturas de referentes de la política.
El lro. de marzo de este año, aparece un posteo escrito en hebreo, en el que se le pide al primer Ministro israelí y al jefe del ejército de ese país, la intervención militar contra la provincia de Buenos Aires gobernada por el rival político de Milei.
De inmediato se conoce el retuit presidencial que se sumó a una serie de trolls que avalaron ese pedido.
Muchos usuarios denunciaron la gravedad del acto ya que es una incitación a la violencia y una fuerte amenaza contra todos los argentinos.
El 21 de marzo ha dicho en la Cumbre de Budapest, capital de Hungría, que exterminará la inflación en argentina, para fines de 2027.-Pero, hace poco afirmó en Buenos Aires, que en agosto de 2026 íbamos a llegar a inflación cero. Y aseguró que nuestro país puede convertirse en proveedor clave de energía para Europa.
Esperamos que primero resuelva la falta de energía en verano o en invierno y que afecta a grandes núcleos de la población que, infructuosamente reclaman su provisión en los momentos más calientes o más fríos de sus estaciones.
Promete muchas cosas y, cuando no se producen, le echa la culpa a los “Kukas”.
Durante su último viaje, en lugar de inversiones recibió las felicitaciones de Israel por asumir la presidencia de la Alianza Internacional parra el recuerdo del Holocausto.
Esperamos que cumpla con los objetivos de esa designación y, cuando pueda, se dedique a gobernar la Argentina, lo que dudamos.
Durante esta gira recaló en Madrid y habló en un acto de la ultraderecha, oportunidad en que se refirió con duros términos hacia el Jefe del Gobierno español.
Esto provocó la réplica de los distintos sectores políticos quienes. -por amplia mayoría-, le exigen disculpas públicas por intervenir en los asuntos internos de ese país.
Asimismo, la Unión Europea, se pronunció públicamente contra sus declaraciones y el gobierno español llamó a consulta a la embajadora en Buenos Aires, afirmando que si el Presidente Milei no se disculpa, tomará las decisiones que mejor representen a la nación española.
Marzo culmina con una nefasta noticia, en el Marco Internacional del Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos; el 25 la ONU reconoció este sistema como el crimen de lesa humanidad más grave de la historia.
Los esbirros del topo, encargados de las relaciones exteriores, votaron por su orden contra esa resolución, que resultó aprobada por 123 adhesiones, 52 abstenciones y 3 rechazos (EE.UU., Israel y Argentina).
Realmente se desconocen con esta vergonzosa actitud, la Asamblea de 1813 (libertad de vientres); el art. 15 de la Constitución Nacional de 1853 (en la Argentina no hay esclavos); la Constitución de 1949 mantuvo la prohibición absoluta de la esclavitud, ratificó la libertad de los esclavos al pisar nuestro territorio y criminalizó la trata de personas y en el art. 6 de la actual Constitución de 1994 (abolición absoluta de la esclavitud e incorpora Tratados Internacionales que prohiben la trata de personas y alcanza a los que ingresen al país.
Realmente en su gira no cosechó nada para la Argentina, salvo alguna “condecoración” por actos suyos, que desconocemos.
La historia dirá que en los encuentros en que participó en el exterior, provocó la sorpresa de los delegados quienes, risueñamente, festejaron sus ridículas monigotadas de payaso.
Y también se señalará a quellos argentinos que votaron inconscientemente a un sujeto de esta calaña que no hace honor al cargo que detenta y que deja a la Argentina muy mal parada ante todo el espectro internacional.
No obstante, existe una gran parte de la población (peronistas e integrantes del Frente Nacional y Popular) que saben muy bien que hay que reconstruir lo destruido pues sólo así lograremos implantar la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política.
Por Elena Marta Curone



