A poco más de una semana del debut en la Copa Libertadores 2026, se abrió una fuerte controversia entre Boca Juniors y Universidad Católica de Chile por la cantidad de entradas destinadas a los hinchas visitantes para el partido inaugural de la fase de grupos que se jugará el 7 de abril en el Claro Arena de Santiago. La dirigencia xeneize decidió llevar su reclamo ante CONMEBOL para exigir el cumplimiento del reglamento oficial de la competición, que establece pautas específicas para la presencia de público visitante en este tipo de encuentros.
🎟️ El nudo de la disputa
La situación comenzó cuando Universidad Católica —club que recibirá a Boca en Chile por la primera fecha del Grupo D— anunció que ofrecería apenas 450 entradas para la parcialidad visitante, cifra que está muy por debajo de lo estipulado por el Manual de Clubes de CONMEBOL para la Copa Libertadores.
Según este reglamento, los clubes locales deben facilitar al menos 2.000 localidades para los hinchas visitantes en todos los partidos de la fase de grupos (y hasta los cuartos de final), con el objetivo de garantizar una participación mínima de la afición rival y evitar restricciones excesivas que impidan la libre concurrencia de los seguidores del equipo visitante.
📊 El reclamo de Boca
Ante esta situación, Boca Juniors decidió tomar una postura firme: “2000 o nada” fue la exigencia expresada por la dirigencia xeneize, basada en lo que considera un derecho amparado por el reglamento de CONMEBOL. La dirigencia de La Bombonera llegó a elevar el reclamo ante la casa madre del fútbol sudamericano para que arbitre en favor de la norma y, en caso de ser necesario, obligue a la Universidad Católica a cumplir con ese mínimo de entradas para la hinchada visitante.
Este planteo no solo tiene un componente simbólico —la posibilidad de que la hinchada Xeneize acompañe masivamente al equipo en su regreso al máximo torneo continental—, sino también económico y logístico, ya que gran parte de la preparación de los clubes para una competencia como la Libertadores pasa por poder movilizar y alojar a buena cantidad de simpatizantes en el extranjero.
🚨 ¿Qué dice la normativa?
El reglamento de CONMEBOL es claro respecto a este punto: los clubes anfitriones están obligados a garantizar un número mínimo de boletos para la parcialidad visitante. En caso de no cumplir con esas disposiciones, el club local puede enfrentar sanciones económicas, entre ellas multas no inferiores a USD 20 000, impuestas por la Comisión Disciplinaria de la Confederación Sudamericana.
La discusión se centra en si la capacidad física del estadio y su configuración para eventos internacionales pueden justificar una excepción a la regla, o si por el contrario debe prevalecer lo estipulado en el reglamento de la competencia.
🏟️ El contexto del estadio y la logística
El Claro Arena, antiguo Estadio San Carlos de Apoquindo, fue reinaugurado en 2025 con capacidad para poco más de 20 000 espectadores. Sin embargo, por cuestiones de diseño arquitectónico y seguridad, el espacio destinado a la parcialidad visitante —la Tribuna Ignacio Prieto Bajo— tiene una capacidad limitada que, en el plan inicial presentado por el club chileno, solo permitiría alrededor de 450 ubicaciones para hinchas de Boca.
Este punto se transformó en el eje del conflicto, porque mientras los organizadores locales apelan a cuestiones de infraestructura para justificar la cantidad reducida, Boca insiste en que la normativa debe respetarse para preservar la equidad deportiva y la presencia de sus aficionados en una competencia de carácter internacional.
Consecuencias y negociaciones
Mientras se define la postura definitiva de CONMEBOL, la dirigencia de Boca y representantes de Universidad Católica —junto con autoridades del fútbol y de seguridad en Chile— mantienen conversaciones abiertas para intentar encontrar una solución que evite sanciones y permita un desarrollo normal del encuentro.
Una alternativa que circula en distintos medios es la posibilidad de cambiar de sede el partido o de reconfigurar el sector visitante, aunque hasta el momento no hay confirmaciones oficiales de movimientos en ese sentido.
Fuente: Pagina12



