Una decena de referentes políticos, académicos y sociales de distintos países de América Latina se reunieron el 26 de marzo de 2026 en un encuentro desarrollado en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde hicieron un llamado a impulsar lo que denominaron una “revolución de conciencias” en la región.
La convocatoria, que tuvo como eje la defensa de la democracia y la crítica a la injerencia de sectores del Poder Judicial en decisiones políticas, reunió a figuras destacadas de diversos espacios progresistas y movimientos sociales.
📍 Quiénes participaron y qué dijeron
Entre los expositores estuvieron:
- Eduardo ‘Wado’ de Pedro, exministro del Interior de Argentina, cuya intervención puso el foco sobre la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas y reclamar mayor transparencia del sistema judicial frente a decisiones que, según los oradores, condicionan la voluntad popular.
- Abel Furlán, especialista en derechos humanos y políticas públicas, que aportó una mirada regional sobre la importancia de repensar formas de participación ciudadana ante desafíos estructurales.
- Además participó la secretaria de Mujeres de México, quien articuló la idea de revolución de conciencias con agendas de género e inclusión, resaltando que la transformación profunda de las sociedades latinoamericanas requiere tanto cambios estructurales como culturales.
Los oradores denunciaron lo que consideraron una creciente injerencia del Poder Judicial en asuntos políticos y democráticos, con decisiones que afectarían el equilibrio institucional y limitarían el ejercicio pleno de derechos. Esa crítica se presentó como parte de un llamado más amplio a recuperar la centralidad de la voluntad popular.
¿Qué significa una “revolución de conciencias”?
El concepto de “revolución de conciencias” —como lo usaron los participantes del encuentro— remite a la idea de un cambio profundo en la forma en que las sociedades latinoamericanas piensan y organizan sus prioridades políticas, sociales y culturales. En este sentido, no se trató únicamente de una apelación retórica, sino de una propuesta para:
✔️ Fomentar una mayor conciencia cívica y participativa, especialmente entre las nuevas generaciones, como base para sistemas democráticos más sólidos.
✔️ Abordar de manera crítica el rol de las instituciones del Estado —entre ellas la justicia— para que funcionen conforme a los principios republicanos sin politización ni uso estratégico de sus decisiones.
✔️ Integrar agendas de género, derechos humanos, educación y reforma de la política como parte de un proyecto social más inclusivo y democrático.
La revolución de conciencias, según los panelistas, sería tanto ética como pedagógica: implica repensar valores colectivos, fomentar prácticas de deliberación más amplias y reconstruir espacios de confianza entre los pueblos y sus instituciones.
🌎 Un llamado con resonancia regional
Este tipo de articulación —organizado en una de las facultades de ciencias sociales más relevantes de Argentina— se inscribe dentro de una tendencia más amplia en la región donde actores políticos y académicos buscan recuperar agendas de ciudadanía, derechos y justicia democrática en contextos de polarización política y debates sobre el rol del Poder Judicial.
La convocatoria es parte de un contexto latinoamericano en el que, desde movimientos sociales hasta gobiernos progresistas, se promueve una mayor participación popular y se cuestionan estructuras de poder que, a juicio de los sectores movilizados, tienden a concentrar decisiones en espacios alejados de mecanismos de control democráticos.
✔️ En un encuentro realizado en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, referentes políticos, sociales y académicos de América Latina llamaron a una “revolución de conciencias” como un proceso de transformación democrática y social.
✔️ Denunciaron lo que describieron como injerencias del Poder Judicial en la democracia y plantearon la necesidad de repensar alianzas institucionales y ciudadanas.
✔️ Participaron figuras como Wado de Pedro, Abel Furlán y la secretaria de Mujeres de México, entre otros, quienes vincularon el llamado a cambios culturales, éticos y políticos para robustecer la vida democrática en la región.
Fuente: Pagina12



