Un informe del Grupo Atenas advierte que la caída de la actividad industrial ya provocó la pérdida de más de 100.000 empleos. A los 73.000 puestos formales directos, el estudio agrega unos 30.000 indirectos vinculados a insumos, servicios, logística, comercio y construcción.
El retroceso del sector manufacturero, además, no encuentra compensación en otras áreas, mientras que las encuestas empiezan a reflejar un cambio de clima social, con mayor demanda de políticas activas para apuntalar a la industria.
“El impacto excede el empleo directo: la industria dinamiza una extensa red de actividades. Cada nuevo puesto industrial pone en marcha una cadena productiva completa. Es un nodo clave dentro de la estructura económica”, señala el informe elaborado por los economistas Martín Pollera y Mariano Macchioli.
Fuente: Primereando las noticias



