La industria petroquímica argentina registró una nueva caída tanto en los niveles de producción como en las ventas, consolidando una tendencia negativa que refleja el impacto de la recesión económica.
El sector, clave dentro del entramado industrial, viene atravesando meses de retracción sostenida, afectado por la baja demanda interna y las dificultades para sostener la competitividad en un contexto de apertura económica y aumento de costos.
La caída de la actividad no solo impacta en las empresas del rubro, sino también en toda la cadena productiva que depende de la petroquímica, desde la fabricación de insumos hasta industrias derivadas.
Además, el retroceso del sector se suma a otros indicadores que evidencian una desaceleración general de la economía, con efectos directos sobre el empleo y la inversión. La situación genera preocupación entre empresarios y trabajadores, que advierten sobre la falta de señales de recuperación en el corto plazo.



