Irán endureció su postura y lanzó una contundente respuesta contra las declaraciones belicosas del presidente Javier Milei, al condenar su “apoyo descarado” a la guerra y acusarlo de intentar desviar la atención del escándalo por la criptomoneda $LIBRA.
En una jornada atravesada por fuertes tensiones internacionales, el gobierno argentino recibió señales opuestas desde Medio Oriente: mientras Israel respaldó su alineamiento en el conflicto, fue Irán quien redobló la presión diplomática y elevó el tono de las críticas.
La reacción de Teherán se da en el marco de una escalada que comenzó cuando Milei calificó a Irán como un país vinculado al terrorismo en su discurso ante el Congreso. Desde entonces, el mandatario no solo reafirmó su apoyo a Estados Unidos y a Israel, sino que incluso celebró un eventual cambio de régimen iraní, sugirió la posibilidad de envío de fuerzas argentinas a la guerra en curso y se definió como “el presidente más sionista del mundo”, tocando uno de los puntos más sensibles para la República Islámica.
El conflicto internacional —desatado tras la ofensiva militar ilegal y unilateral iniciada por Estados Unidos a fines de febrero— sigue sin un horizonte claro y ha generado repercusiones políticas incluso en Washington, donde la administración de Donald Trump enfrenta tensiones internas.
En este contexto, la respuesta iraní fue directa y sin matices. Zahra Ershadi, asesora del Ministerio de Relaciones Exteriores, calificó los dichos del mandatario argentino como “insultantes, hostiles y antiiraníes” y sostuvo que su posicionamiento constituye una violación del derecho internacional.
“El apoyo descarado del Presidente de Argentina a la agresión militar de Estados Unidos y del régimen sionista contra la República Islámica de Irán constituye una violación de las obligaciones internacionales”, afirmó la funcionaria.
Pero el señalamiento no se limitó al plano externo. Desde Teherán también vincularon el discurso de Milei con la situación interna argentina, al advertir que busca “desviar la opinión pública” de los problemas económicos y de los resonantes casos de corrupción cercanos a su entorno.
En particular, mencionaron el impacto del caso $LIBRA, que volvió a tomar relevancia en los últimos días, y el deterioro de indicadores como la inflación y el empleo, en un escenario marcado por el ajuste y la caída de la actividad.
Finalmente, Irán introdujo un elemento adicional de presión al advertir sobre una posible “responsabilidad internacional” de la Argentina por su alineamiento con las acciones militares de Estados Unidos e Israel, a las que considera una “guerra de agresión” ilegal. La advertencia marca un nuevo capítulo en una crisis diplomática que ya impacta de lleno en la
política exterior argentina.



