El titular de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación, Julio Piumato, lanzó durísimas críticas al gobierno nacional, vinculó las políticas actuales con la dictadura y aseguró que la reforma laboral implica un retroceso histórico en derechos.
En una entrevista con Multimedio Mordisquito, el secretario general de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación, Julio Piumato, no se guardó nada. En un tono frontal, cuestionó con dureza las políticas del gobierno de Javier Milei y advirtió sobre un escenario que, según su mirada, implica un retroceso en materia de derechos laborales y democráticos.
Piumato participó de una actividad en el marco de los 50 años del golpe de Estado de 1976, donde el eje estuvo puesto en la memoria, la reflexión histórica y el rol del movimiento obrero. Allí, trazó un paralelismo que no pasó desapercibido: sostuvo que muchas de las políticas que impulsó la dictadura “se están implementando hoy, pero con el voto popular”.
El dirigente sindical remarcó la importancia de mantener viva la memoria histórica y destacó que el movimiento obrero fue uno de los sectores más golpeados durante el terrorismo de Estado. En ese sentido, subrayó que las actividades en universidades y espacios de memoria buscan justamente “reflexionar sobre lo que pasó y entender para qué vino el golpe”.
Reforma laboral bajo fuego
Pero el punto más explosivo de la entrevista llegó al abordar la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Sin matices, Piumato la calificó como una “reforma esclavista” y denunció que viola tanto los derechos humanos como la Constitución Nacional.
Según explicó, uno de los aspectos más graves es el intento de avanzar sobre el fuero laboral, al que definió como una herramienta histórica para equilibrar la desigualdad entre trabajadores y empleadores. “No se puede medir en igualdad lo desigual”, afirmó.
En esa línea, recordó que la Justicia del Trabajo fue creada para compensar la relación desigual entre capital y trabajo, y advirtió que su debilitamiento implicaría la pérdida de garantías básicas para los trabajadores.
Conflicto abierto con el Gobierno
Piumato también reivindicó la postura combativa de su gremio frente a la gestión de Milei. “Somos el gremio que más paros le hizo a este gobierno”, aseguró, aclarando que no se trata de una postura caprichosa sino de la defensa de derechos fundamentales.
El dirigente fue claro: reconoció la legitimidad democrática del gobierno, pero advirtió que eso no habilita a avanzar sobre derechos consagrados. “Cualquier gobierno elegido por el pueblo tiene que respetar la Constitución”, remarcó.
Además, denunció un deterioro en las condiciones laborales del sector judicial, con impacto en salarios y derechos, lo que motivó las medidas de fuerza.
Memoria, presente y advertencia
En el cierre, Piumato dejó un mensaje hacia los trabajadores judiciales, llamando a la unidad y a sostener la lucha. Pero también dejó una advertencia con fuerte carga política: “Aprendamos de la historia y no cometamos errores”.
La frase sintetiza el eje de su discurso: una mirada que conecta pasado y presente, y que interpreta el momento actual como un punto de tensión en el modelo de país.
Cuando un dirigente sindical habla de “reforma esclavista” y vincula el presente con la dictadura, no es solo una crítica: es una señal de alarma.
El conflicto ya no es solo salarial o sectorial. Es político, histórico y estructural.
Y en esa disputa, lo que está en juego no es una ley… sino el modelo de trabajo en la Argentina que viene.
ENTREVISTA COMPLETA A JULIO PIUMATO



