Identificaron los restos del “Tero” Valverde: otra historia que vuelve del horror de La Perla

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A 50 años del golpe cívico-militar-eclesiástico-empresarial del 24 de marzo de 1976, la reconstrucción de la memoria sigue arrojando nuevas verdades. En los últimos días se confirmó la identidad de uno de los restos hallados en la zona conocida como Lomada del Torito, dentro de los campos del ex centro clandestino La Perla. Se trata de Eduardo Jorge Valverde, conocido como “Tero”, abogado y ex funcionario del gobierno provincial de Ricardo Obregón Cano.

Su identificación forma parte del proceso de análisis genético que permitió confirmar doce perfiles correspondientes a víctimas cuyos restos fueron encontrados en ese predio vinculado al aparato represivo de la última dictadura.

Un secuestro marcado por la persecución política

Eduardo Jorge Valverde tenía 36 años al momento del golpe de Estado de 1976. Había sido funcionario del gobierno constitucional de Obregón Cano, derrocado previamente en Córdoba en el denominado Navarrazo de 1974. Tras la instauración de la dictadura, su nombre quedó marcado dentro del esquema de persecución política que desplegó el terrorismo de Estado.

El 24 de marzo de 1976, militares se presentaron en su domicilio para detenerlo. Pero Valverde no se encontraba allí. Cuando tomó conocimiento de la situación decidió presentarse voluntariamente en el Hospital Aeronáutico, ubicado sobre avenida Colón, convencido de que no tenía nada que ocultar.

Ese gesto de confianza en la legalidad terminó siendo una trampa mortal.

Desde ese momento comenzó el calvario para su familia.

La búsqueda desesperada

Su compañera, María Elena Mercado, inició una búsqueda desesperada para saber dónde se encontraba. En un primer momento le informaron que Valverde había sido trasladado al centro clandestino Campo de la Ribera.

Pero allí no estaba.

Con el paso del tiempo se supo que había sido llevado a La Perla, uno de los principales centros de detención, tortura y exterminio que funcionaron en Córdoba durante la dictadura.

En ese lugar fue sometido a brutales sesiones de tortura que terminaron provocando su muerte.

Durante décadas su destino permaneció envuelto en la incertidumbre que marcó a miles de familias de desaparecidos.

Una historia de vida interrumpida

Valverde y María Elena Mercado se habían conocido durante sus años de estudio en la Facultad de Derecho. Se casaron en 1968 y formaron una familia con sus dos hijos, Hipólito Atilio y Juan Facundo.

Tras el regreso de la democracia en 1983, Mercado continuó comprometida con la búsqueda de verdad y justicia. Fue integrante de la delegación Córdoba de la CONADEP, organismo que recopiló testimonios y denuncias sobre los crímenes del terrorismo de Estado.

Memoria que vuelve con nombre y apellido

La confirmación de la identidad de Eduardo Jorge “Tero” Valverde no solo aporta una respuesta largamente esperada por su familia, sino que también vuelve a poner en evidencia el funcionamiento sistemático del aparato represivo durante la dictadura.

Historias como la suya también han sido reconstruidas en investigaciones periodísticas y testimonios recogidos a lo largo de los años. Entre ellas se destaca el libro Si te dicen que no es cierto, de la periodista Mónica Ambort, que reúne relatos y documentos sobre víctimas del terrorismo de Estado en Córdoba, incluyendo el caso del “Tero” Valverde.

Hoy, casi medio siglo después de su secuestro y asesinato, la identificación de sus restos permite completar una parte de la historia y reafirma la importancia de seguir investigando para que cada víctima tenga nombre, identidad y memoria.

Entrevista realizada por Jorge Vasalo

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