El arquero argentino Emiliano Dibu Martínez volvió a ser protagonista en Francia, pero esta vez no sólo por su actuación dentro del campo. En el partido que su equipo, Aston Villa, disputó como visitante ante Lille OSC por la UEFA Europa League, el campeón del mundo con Argentina fue recibido con un clima hostil por parte del público local, que lo convirtió nuevamente en el blanco de silbidos y abucheos.
Desde el momento en que salió a realizar la entrada en calor, los hinchas del conjunto francés dejaron en claro su postura. Cada vez que el arquero tocaba la pelota, desde las tribunas bajaba una lluvia de silbidos, recordando que la herida deportiva que dejó la final del Mundial aún sigue abierta en Francia. Además, un grupo de fanáticos desplegó una bandera con los colores franceses y un mensaje dirigido al arquero argentino que decía: “Martínez, not welcome” (“Martínez, no eres bienvenido”).
La tensión en las tribunas no impidió que el arquero mantuviera la concentración durante el partido. Incluso antes del inicio del encuentro mantuvo una breve charla con el árbitro español José Sánchez, posiblemente para prevenir cualquier tipo de reacción ante las provocaciones del público. A pesar del ambiente adverso, Martínez optó por no responder a los insultos ni a las provocaciones, limitándose a enfocarse en su rendimiento deportivo.
Durante el desarrollo del encuentro, el arquero argentino volvió a demostrar por qué es una de las figuras de su equipo. Cuando el conjunto francés logró generar peligro, Martínez respondió con varias intervenciones seguras. Una de las acciones más destacadas llegó en los minutos finales, cuando evitó lo que parecía el empate del Lille con una gran intervención ante un remate cruzado dentro del área.
El hostil recibimiento no es una novedad para el guardameta argentino cada vez que pisa suelo francés. Desde la final del Mundial de Copa Mundial de la FIFA Catar 2022, en la que Argentina venció a Selección de Francia en una dramática definición por penales, Martínez se convirtió en una figura muy polémica entre los aficionados galos, tanto por su actuación decisiva como por sus gestos y celebraciones posteriores.
Por eso, cada visita del arquero a Francia suele venir acompañada de un clima especial. Para muchos hinchas franceses sigue siendo una especie de “enemigo público”, mientras que para los argentinos es uno de los grandes héroes de la conquista mundial.
En Lille, una vez más, la historia volvió a repetirse: silbidos desde las tribunas, provocaciones en las banderas y, del otro lado, el arquero argentino respondiendo con lo que mejor sabe hacer: atajar.
Fuente: Pagina12



