El militante y estudiante universitario Ramiro Sergio Bustillo, desaparecido desde 1977 durante la última dictadura cívico-militar, fue identificado recientemente entre los restos óseos encontrados en el predio del ex centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba. El hallazgo fue confirmado a partir del trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que continúa investigando enterramientos clandestinos en ese lugar.
Bustillo tenía 27 años cuando fue secuestrado el 18 de octubre de 1977. Ese día fue llevado primero al Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2) y posteriormente trasladado a La Perla, donde sobrevivientes y distintas investigaciones judiciales indicaron que fue torturado y asesinado. Durante casi cinco décadas permaneció en condición de desaparecido.
Militante, trabajador y estudiante
Ramiro Bustillo había nacido el 7 de julio de 1950 en San Rafael, Mendoza, pero desde joven vivía en la ciudad de Córdoba. Allí cursó sus estudios técnicos y en 1970 egresó de la ENET N.º 2 como Técnico Industrial.
Al momento de su secuestro trabajaba como dibujante técnico en la fábrica Fiat, militaba en el Partido Comunista y cursaba cuarto año de Ingeniería en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). También era padre de un niño pequeño y junto a su esposa, Alicia Noemí de Leonardi, esperaban el nacimiento de su segundo hijo.
El hallazgo de los restos
La identificación se produjo tras los trabajos de excavación realizados por el EAAF en la zona conocida como “Loma del Torito”, dentro del predio de La Perla. Ese sitio funcionó como lugar de enterramientos clandestinos durante el terrorismo de Estado y sigue siendo objeto de investigaciones judiciales vinculadas a crímenes de lesa humanidad.
La confirmación de los restos se inscribe en una investigación más amplia que permitió identificar a varias víctimas del centro clandestino, uno de los más grandes del país durante la dictadura.
Una familia marcada por la persecución
La historia de la familia Bustillo también estuvo atravesada por la represión. Sus padres habían sido perseguidos desde Mendoza por razones políticas y posteriormente integraron la organización Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas.
Además, su hermano Gustavo también fue secuestrado en 1975 y permaneció desaparecido durante un mes, aunque logró sobrevivir.
Tras conocerse la identificación de los restos, Gustavo Bustillo expresó su emoción y sostuvo que el hallazgo representa un paso más en el camino de memoria, verdad y justicia que las familias y los organismos de derechos humanos sostienen desde hace décadas.
Memoria y justicia a casi 50 años del golpe
La identificación de Bustillo se produce en el marco de las actividades por los 50 años del golpe de Estado de 1976, cuando organismos de derechos humanos, investigadores y familiares continúan buscando a las víctimas del terrorismo de Estado.
Desde su creación, el Equipo Argentino de Antropología Forense ha logrado identificar los restos de cientos de personas desaparecidas, aportando pruebas a los juicios por delitos de lesa humanidad y permitiendo a muchas familias conocer finalmente el destino de sus seres queridos.
El hallazgo de Ramiro Bustillo se suma así a la reconstrucción de la verdad histórica y a la lucha por mantener viva la memoria de quienes fueron víctimas del aparato represivo durante la última dictadura argentina.
Fuente: La Nueva Mañana



