La interna dentro del gobierno nacional sumó un nuevo capítulo judicial luego de que la vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, presentara una denuncia penal contra el diputado nacional y exministro de Defensa Luis Petri. La presentación fue realizada en los tribunales federales de Comodoro Py y acusa al legislador por los delitos de calumnias e injurias, además de otras figuras vinculadas a la alteración del orden público.
El conflicto se originó a partir de declaraciones públicas de Petri en las que cuestionó duramente a la vicepresidenta. En distintas entrevistas, el dirigente mendocino afirmó que Villarruel “apostó al fracaso del Gobierno” y llegó a calificarla de “golpista”, acusándola de actuar en sintonía con sectores opositores para debilitar la gestión encabezada por el presidente Javier Milei.
La denuncia en la Justicia
Ante esas declaraciones, Villarruel decidió acudir a la Justicia federal. En el escrito presentado, la vicepresidenta sostiene que las acusaciones de Petri constituyen falsas imputaciones que dañan su honor y su imagen pública, por lo que solicitó que se investiguen posibles delitos de calumnias e injurias.
La denuncia también menciona otras figuras penales, entre ellas atentado contra el orden público y amenaza de rebelión, al considerar que las declaraciones del diputado podrían interpretarse como imputaciones extremadamente graves sin sustento.
El expediente quedó radicado en la Justicia criminal y correccional federal, donde se evaluará si las afirmaciones del legislador excedieron los límites del debate político y constituyen un delito penal.
Un enfrentamiento que refleja la crisis interna
El enfrentamiento entre Villarruel y Petri se da en un contexto de tensión creciente dentro del oficialismo. Las diferencias entre sectores cercanos al presidente y el entorno de la vicepresidenta se volvieron cada vez más visibles en los últimos meses, especialmente tras el discurso presidencial en la apertura de sesiones del Congreso.
En aquella ocasión, Milei deslizó críticas hacia dirigentes que —según dijo— “sueñan con el sillón de Rivadavia”, una frase que muchos interpretaron como dirigida a su propia vicepresidenta. A partir de ese momento, dirigentes del espacio libertario intensificaron los cuestionamientos hacia Villarruel, lo que derivó en el enfrentamiento público con Petri.
Escalada política y judicial
La decisión de judicializar el conflicto profundiza la fractura dentro del oficialismo y deja expuesta una disputa que ya no se limita al plano político o mediático. La denuncia abre ahora un nuevo frente en los tribunales que podría derivar en declaraciones, peritajes y citaciones judiciales.
Mientras tanto, el episodio vuelve a mostrar las fuertes tensiones internas en el gobierno libertario, en un escenario donde los cruces públicos entre funcionarios y dirigentes del propio espacio se han vuelto cada vez más frecuentes.
Fuente: La Nueva Mañana



