El presidente argentino, Javier Milei, participó este miércoles en la ceremonia de asunción del nuevo mandatario chileno, José Antonio Kast, quien inició formalmente su mandato como presidente de Chile para el período 2026-2030. El acto de traspaso de mando se realizó en el Congreso Nacional ubicado en Valparaíso y contó con la presencia de líderes internacionales, autoridades chilenas y delegaciones diplomáticas.
La presencia del jefe de Estado argentino fue interpretada como un gesto político de cercanía con el nuevo gobierno chileno, en un contexto regional marcado por cambios en el mapa ideológico. Kast asumió la presidencia tras imponerse en las elecciones de 2025 y sucede en el cargo al exmandatario Gabriel Boric, representando un giro hacia posiciones más conservadoras en la política chilena.
Un gesto político entre líderes de derecha
Antes del inicio de la ceremonia, Milei y Kast protagonizaron un efusivo abrazo al ingresar al recinto legislativo chileno, gesto que fue ampliamente difundido por las transmisiones oficiales y redes sociales. Ambos dirigentes comparten afinidades ideológicas en materia económica y política, y su cercanía ya había sido señalada en distintas instancias internacionales.
El presidente argentino arribó a Chile tras una gira internacional que incluyó actividades en Estados Unidos. Según trascendió, tenía previsto mantener una reunión bilateral con Kast en el Palacio Presidencial de Cerro Castillo, aunque el encuentro debió suspenderse por cambios en la agenda y retrasos en el itinerario de viaje.
La comitiva argentina estuvo integrada también por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y funcionarios del equipo económico y diplomático. La participación de la delegación argentina en el acto fue breve y el mandatario regresó a Buenos Aires horas después de la ceremonia oficial.
Un cambio político en Chile
La asunción de Kast marca el inicio de una nueva etapa política en Chile. En su discurso inaugural, el nuevo presidente prometió impulsar un gobierno enfocado en el orden, la seguridad y la recuperación económica, en un país que —según afirmó— enfrenta problemas de criminalidad, crisis fiscal y desafíos migratorios.
La ceremonia contó con más de mil invitados internacionales, entre ellos el rey de España, Felipe VI, además de representantes de distintos países de América Latina y Europa. Sin embargo, algunas ausencias también llamaron la atención, como la del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Analistas políticos señalan que el inicio del gobierno de Kast podría modificar el equilibrio político en la región y abrir una nueva etapa de alianzas entre dirigentes de derecha latinoamericanos, con Milei como uno de sus principales interlocutores.
Fuente: Minuto Uno



