Provincias: recrudecen los conflictos salariales con sectores estatales en Jujuy y Catamarca

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Policías quemaron gomas frente a la Casa de Gobierno jujeña y hubo momentos de extrema tensión. En ambas jurisdicciones habrá marchas de la docencia este miércoles. Se suman trabajadores de la salud pública y la educación.

Las protestas de sectores de trabajadores del Estado recrudecieron en los últimos días en Jujuy y en Catamarca, en donde autoconvocados de la educación, la salud y policías salieron a las calles para rechazar los ofrecimientos oficiales. Las escenas de mayor tensión fueron en la capital jujeña este lunes por la noche, cuando un nutrido grupo de agentes activos de la fuerza provincial, retirados y familiares, quemaron gomas y se abalanzaron sobre las rejas del edificio, en rechazo a un acuerdo extraoficial que trascendió. Este miércoles habrá marchas en ambas jurisdicciones, cuyos gobernadores, Carlos Sadir y Raúl Jalil, se encuentran en Estados Unidos en una gira para atraer inversiones junto al presidente Javier Milei, lo que dificulta el diálogo y la resolución de los conflictos.

En Jujuy, la extrema tensión institucional que tiene como protagonistas a efectivos de la Policía y del Servicio Penitenciario se profundizó este lunes con incidentes frente a la Casa de Gobierno, daños en el vallado y un clima de desconfianza entre las bases y las autoridades. Lo que había comenzado como una protesta pacífica en Plaza Belgrano -con familiares, retirados y efectivos de franco exigiendo mejoras salariales- escaló por la noche. Según reportes de testigos y medios de esa provincia, un grupo de manifestantes intentó derribar las rejas de protección de la sede del Poder Ejecutivo, hubo quemas de cubiertas y el uso de pirotecnia, lo que obligó al despliegue de un fuerte operativo policial que incluyó la presencia de Infantería.

La postal que se resultante fue llamativa y preocupante: policías apostados frente a otros policías para resguardar el acceso al edificio gubernamental, en una escena que evidenció la fractura interna de la fuerza de seguridad provincial.

Un “acuerdo” que nadie confirma

El detonante de la escalada no fue solo el reclamo salarial, sino también el manejo opaco de las negociaciones. Durante la mañana del lunes, el ministro de Hacienda, Federico Cardozo, mantuvo reuniones con representantes del sector en las que, según trascendió, se habría alcanzado un entendimiento preliminar. Sin embargo, ni delegados ni funcionarios dieron precisiones públicas sobre el contenido de ese supuesto acuerdo, lo que generó creciente malestar entre las bases.

La propuesta oficial giraría en torno a un aumento del 30% en tres cuotas del 10% más un bono especial para las fuerzas de seguridad. Si esta cifra se confirma, rompería el esquema paritario vigente para el resto de los estatales jujeños -que acordaron un 10% distribuido en cuatro tramos para el primer semestre de 2026- y encendería las alarmas en docentes, trabajadores de la salud y otros sectores públicos que ya vienen reclamando reapertura de paritarias.

Reclamos concretos, bronca acumulada

El petitorio que presentaron los manifestantes de la Policía y que autoridades se negaron a firmar, solicita un aumento del 50%: 30% al sueldo básico y 20% en otros ítems adicionales. Pero más allá de las cifras, el conflicto escaló hacia una cuestión de legitimidad y confianza. La chispa inicial fue el conocimiento de aumentos diferenciados del 70% para la plana mayor (Jefatura de Policía) y del 35% para custodios del gobernador y efectivos del CEOP (Cuerpo Especial de Operaciones Policiales), beneficios que fueron suspendidos el viernes pasado ante el escándalo. Ahora, los manifestantes exigen no solo mejoras salariales, sino también la salida del secretario de Seguridad, Juan Manuel Pulleiro, y del jefe de Policía, Milton Sánchez, a quienes señalan como responsables de los “aumentos VIP”.

Vacío de mando en un momento crítico

La crisis se agrava por la ausencia de las principales autoridades. El gobernador Carlos Sadir se encuentra en Estados Unidos integrando una comitiva de mandatarios provinciales junto al presidente Javier Milei. Tampoco estaban en el lugar durante los incidentes el ministro de Seguridad, Pulleiro, ni el ministro de Hacienda, Cardozo.

Durante la noche, el Gobierno de Jujuy difundió un comunicado en el que llamó a la calma y reafirmó su “firme voluntad de diálogo y consenso”. Sin embargo, el texto no informó cifras salariales ni detalles del acuerdo, y denunció que “un minúsculo grupo sectario, con intereses ajenos al bienestar general, pretende desestabilizar nuestra provincia”, responsabilizándolos por los daños materiales registrados en la Casa de Gobierno. Esta estrategia de comunicación fue rechazada por los manifestantes, que mantuvieron la protesta hasta altas horas de la madrugada, exigiendo respuestas concretas y escritas.

Un conflicto que trasciende a la Policía

Lo que está en juego en Jujuy ya no es solo el salario de los efectivos de seguridad. Si el Gobierno confirma una oferta del 30% para la Policía, automáticamente habilitará a todos los demás gremios estatales a exigir la reapertura de paritarias. Por ahora, la negociación continúa abierta. Este martes está prevista una nueva reunión entre el Gobierno y los representantes del sector, pero el clima de desconfianza se mantiene. Mientras tanto, las familias policiales mantienen la presión en la calle, con la advertencia de que de no haber respuestas satisfactorias, las medidas de fuerza se profundizarán.

Se suma la docencia

El Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (CEDEMS) jujeño, de fuerte presencia en toda la provincia, confirmó una nueva jornada de protesta para este miércoles 11, en medio del conflicto salarial que atraviesa la educación pública provincial. La medida de fuerza incluye un paro de 24 horas sin asistencia a los lugares de trabajo y una movilización con marcha de antorchas por las calles de la capital jujeña.

El gremio que agrupa a los docentes del nivel secundario y superior mantiene su rechazo a la política salarial implementada por el gobierno provincial. Los educadores denuncian ajustes en el sector y la falta de respuestas concretas a sus demandas de mejoras salariales.

Los reclamos en Catamarca

Catamarca también atraviesa una oleada de protestas importantes en el sector público, con docentes y trabajadores de la salud alzando la voz contra salarios que consideran insuficientes y condiciones laborales deterioradas. El conflicto docente escaló en los últimos días con movilizaciones que congregaron a miles de educadores en la Plaza 25 de Mayo de la capital provincial. Una de las imágenes más impactantes fue la concentración nocturna donde más de 10.000 docentes encendieron las linternas de sus celulares mientras coreaban consignas de protesta.

Bruno Corzo, referente de los docentes autoconvocados, fue enfático al exponer la situación: “El reclamo principal es que el salario docente salga de la línea de la pobreza”. Según detalló, el sueldo básico actual ronda los $560.000, mientras que un docente que recién se inicia percibe aproximadamente $700.000 mensuales. Los educadores desacataron la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno provincial, argumentando que pretendía afectar incluso el paro nacional docente. Además del reclamo salarial, exigen estabilidad laboral, cobertura de cargos vacantes y mejoras en la infraestructura educativa.

La semana pasada, la Intersindical Docente rechazó la propuesta gubernamental de actualizaciones salariales atadas a la inflación, considerándola insuficiente. Ante la falta de acuerdo, los docentes autoconvocados preparan una nueva marcha para este miércoles 11 de marzo, con concentración a las 19 horas en la Plaza 25 de Agosto, recorriendo hasta el centro de la ciudad. De acuerdo a lo que se deslizó, la ausencia del gobernador Raúl Jalil, que se encuentra con otros mandatarios en Estados Unidos, incide de manera directa en la resolución de los frentes de conflicto

Trabajadores de la salud rechazan el acuerdo

En paralelo, el sector salud público de Catamarca mantiene medidas de fuerza tras rechazar el acuerdo salarial firmado entre el gremio ATSA y el Gobierno provincial. Durante una asamblea realizada en el Hospital San Juan Bautista, trabajadores y trabajadoras de la salud expresaron su disconformidad con una propuesta que, según sostienen, no representa una verdadera recomposición de ingresos.

Entre los puntos más cuestionados se encuentra el valor de la hora de guardia, que consideran insuficiente, y denuncian irregularidades en su pago en distintos efectores del sistema de salud pública. La asamblea resolvió mantener el estado de asamblea permanente y reclamar el pase a planta permanente de trabajadores precarizados, el cumplimiento de la legislación sanitaria vigente y mejoras en las condiciones edilicias.

Santa María se moviliza

La conflictividad trasciende la capital provincial. Este lunes, docentes y trabajadores de la salud de Santa María realizaron una masiva marcha desde la plaza Belgrano hasta la Cruz, recorriendo la avenida 9 de Julio. Bajo la consigna “Docentes unidos luchan”, los manifestantes reclamaron una recomposición salarial que les permita hacer frente a la realidad económica actual. “La lucha continúa, más unidos que nunca”, expresaron los autoconvocados durante la protesta.

La tensión parece lejos de resolverse. Para este jueves 12 de marzo está previsto un nuevo encuentro entre el Gobierno provincial y la Intersindical Docente, mientras los trabajadores de la salud mantienen su estado de asamblea permanente. Con la inflación como telón de fondo y salarios que no logran recuperar el poder adquisitivo perdido, el conflicto laboral en Catamarca amenaza con extenderse.

Fuente: 50 ambito

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