Se profundiza la caída de los salarios: en febrero el poder adquisitivo volvió a desplomarse

dinero
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

La pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores argentinos volvió a profundizarse durante febrero. De acuerdo con un relevamiento del Programa de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (CETyD) de la Universidad Nacional de San Martín, los salarios negociados en paritarias aumentaron muy por debajo del ritmo de la inflación, lo que provocó una nueva caída del salario real.

Según el informe, los acuerdos salariales pactados para ese mes registraron un incremento promedio del 0,6%, mientras que las estimaciones privadas proyectan que la inflación de febrero rondó el 2,7%, lo que implicaría una pérdida cercana a dos puntos porcentuales del salario real.

Si estas estimaciones se confirman cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publique los datos oficiales, se trataría de un nuevo retroceso en la capacidad de compra de los trabajadores, en un contexto económico marcado por la persistencia de la inflación y la debilidad del mercado laboral.

Un deterioro que se arrastra desde el año pasado

La caída de los salarios no es un fenómeno aislado del mes de febrero. Diversos informes indican que el deterioro del ingreso real viene registrándose desde hace varios meses.

Durante enero de 2026, por ejemplo, el salario real del sector privado ya había registrado una caída cercana al 1,3%, según estimaciones basadas en los acuerdos paritarios más representativos.

Este proceso se produce en un contexto en el que las paritarias vienen cerrándose con aumentos relativamente bajos, en muchos casos cercanos al 1% mensual, lo que resulta insuficiente para compensar el ritmo de aumento de los precios.

Además, la inflación continúa mostrando niveles elevados. Consultoras privadas estiman que el índice de precios se mantiene cerca del 3% mensual, impulsado por subas en alimentos, servicios y tarifas reguladas.

Menor consumo y pérdida de poder de negociación

Especialistas señalan que el deterioro del salario real también se explica por el enfriamiento de la economía y la caída del consumo.

La menor actividad económica reduce la capacidad de las empresas para otorgar aumentos salariales, mientras que el debilitamiento del mercado laboral limita el poder de negociación de los trabajadores frente a las patronales.

En paralelo, algunos analistas advierten que las nuevas pautas laborales y los lineamientos oficiales en materia salarial tienden a fijar límites a las paritarias, lo que dificulta que los acuerdos superen la inflación.

Impacto en la economía y el mercado interno

El retroceso del salario real tiene efectos directos sobre el conjunto de la economía. Cuando los ingresos pierden poder adquisitivo, el consumo interno —uno de los principales motores de la actividad económica— tiende a retraerse.

Distintos estudios señalan que la caída del poder de compra se traduce en menores ventas en comercios, retracción en sectores vinculados al consumo masivo y mayor incertidumbre en los hogares.

En ese contexto, analistas advierten que el desafío para los próximos meses será evitar que la inflación continúe erosionando los ingresos y lograr que las negociaciones salariales logren al menos empatar el ritmo de aumento de los precios.

Un panorama incierto para 2026

De cara al resto del año, el escenario sigue siendo incierto. Algunas consultoras proyectan aumentos salariales anuales cercanos al 23%, en línea con las expectativas de inflación.

Sin embargo, el desempeño real de los salarios dependerá de cómo evolucione el índice de precios y de la dinámica de las negociaciones paritarias durante los próximos meses.

Mientras tanto, los datos de febrero vuelven a encender una señal de alerta: el salario continúa perdiendo contra la inflación y el poder adquisitivo de los trabajadores sigue deteriorándose.

Fuente: El Destape


Scroll al inicio