El ex volante central analizó las posibilidades del plantel conducido por Lionel Scaloni, y dejó en claro lo complejo que significa volver a repetir el logro.
La vorágine en la que se encuentra sumergido el fútbol argentino, sobre todo por aspectos que están muy lejos del juego, no permite vislumbrar la magnitud de lo que acontecerá dentro de pocos días. La cita máxima dará un nuevo puntapié inicial, si los conflictos geopolíticos lo permiten, y Argentina será el seleccionado que afrontará la defensa del primer puesto después de 36 años, como lo intentó en Italia 1990.
El Mundial en ese país terminó consagrando a los alemanes, que vencieron 1-0 al conjunto dirigido por Carlos Salvador Bilardo. Las vicisitudes que tuvo el plantel para llegar a ese encuentro decisivo en el estadio Olímpico de Roma fueron enormes, y la imagen de Diego Maradona desconsolado en el campo de juego recorrieron el mundo.
El equipo contó con el volante central que había alcanzado la cima en México 1986, Sergio Daniel Batista, quien viene siguiendo de cerca el desempeño del actual campeón del mundo. “A la Selección la veo como antes del Mundial de 2022, con muchas ganas. Los jugadores están tranquilos porque ya se quitaron una presión grande, y el técnico es muy inteligente como para explicarle a los futbolistas que el objetivo no se terminó, que hay más metas dentro del fútbol”, le explica Batista a Página/12.
Y va más allá: “El jugador, cuando gana un Mundial después se pregunta qué queda por aspirar de ahí en adelante, y uno nota que ninguno de los actuales campeones se relajó. Por eso considero que la Copa se puede quedar en Argentina. Esta Selección sabe que la puede ganar otra vez”.
Batista es uno de los pocos privilegiados que puede tocar el trofeo, debido a que sólo están autorizados a hacerlo los ganadores y los jefes de Estado. El ex mediocampista fue el que lo hizo ingresar también junto a Nery Pumpido al estadio Lusail de Qatar, antes de la disputa de la final en Doha.
El hombre que conoce bastante lo difícil que es participar en una Copa del Mundo considera que “el primer partido es el más complejo y el más importante. En primer lugar, porque si bien lo tenés observado al rival, dentro de un Mundial es distinto. Y es importante porque los tres primeros puntos te dan confianza. Argentina está como para ganar el grupo, pero los tres encuentros son complicados y no hay que confiarse”.
-¿Qué significa para vos ser uno de los que pudo ganar un Mundial?
-Es un orgullo. Y además es un honor cuando se tiene la posibilidad de ver y tocar la Copa. La satisfacción es que le pudimos devolver algo a la gente cuando no éramos nada. Es como devolver un pedacito del sacrificio que significa obtenerla.
-¿Argentina está en condiciones de repetir lo de Qatar?
-Creo que Messi va a llevar el equipo adelante otra vez, como lo hizo en el 2022, y ojalá que pueda levantar la Copa nuevamente. Le tengo mucha fe.
-¿Cuál es el mayor grado de dificultad para obtener una Copa de Mundo?
-Es muy difícil ganar un Mundial. Un equipo se prepara durante cuatro años, pero en ese tiempo aparecen grandes jugadores en distintos lugares del mundo y terminan cambiando todo.
El ex Argentinos Juniors y River Plate lució la camiseta nacional por primera vez en noviembre de 1985, apenas siete meses antes de que la Selección lograra su segundo Mundial de la historia. Batista disputó 39 partidos en el seleccionado sin convertir goles, y su última presentación fue aquella final frente a Alemania en Roma.
El vínculo de Batista con Argentina continuó más tarde como director técnico: él fue entrenador de los seleccionados juveniles, y con el plantel Sub 23 ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. El plantel estaba integrado entre otros por Juan Román Riquelme, Angel Di María, Sergio Agüero y Lionel Messi.
El título olímpico fue el impulso necesario para hacerse cargo después del conjunto mayor, en 2010, luego de la partida de Maradona. El trabajo de Batista en el plantel superior duró un año, y se marchó luego de la Copa América realizada en el país, en 2011, y después de la eliminación por penales ante Uruguay en Santa Fe. Los uruguayos se terminarían quedando con el certamen en la cancha de River ante Paraguay.
-¿Qué aspectos tácticos novedosos se podrán ver en el próximo Mundial?
-No creo que el juego que se ve durante los fines de semana se modifique en el Mundial, o cuando se observan los partidos de la Selección. A medida que van pasando los mundiales van cambiando, y hoy tal vez es más intenso, pero no creo que haya muchos cambios tácticos.
-Y además de Argentina, ¿quién otro puede llegar lejos?
-Me parece que España y Francia tienen buenos equipos, también habrá que observar a Marruecos que está progresando mucho. Después, siempre aparece una sorpresa que saldrá una vez que empiece el torneo.
Batista deposita toda su expectativa en el equipo de Lionel Scaloni, con la incertidumbre de volver a repetir la misma escena de 2022: ingresar con la Copa en sus manos, a los 63 años, en el estadio MetLife de Nueva Jersey, el 19 de julio próximo, anticipando una nueva final protagonizada por Argentina.
Fuente: Pagina 12



