La Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Salta denunció que la resolución del rector Miguel Nina es una “decisión política muy fuerte” que alinea a la institución con el gobierno libertario. El sindicato docente advierte que, a 50 años del golpe, esta Universidad no puede adoptar el eslogan de una gestión que asfixia el presupuesto y sostiene discursos negacionistas.
El rectorado de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) desató una crisis institucional tras adherir a un decreto del Ejecutivo Nacional que impone el membrete “Año de la Grandeza Argentina” en su documentación oficial. La Asociación de Docentes e Investigadores de Salta (ADIUNSa) calificó la medida de “servil” y “negacionista”; denunció además que el rector Miguel Nina se alinea con una gestión que asfixia al sector.
El sindicato advirtió que esta subordinación ocurre bajo una pérdida salarial del 51% y mientras el Gobierno nacional ignora los fallos judiciales que le exigen cumplir con el financiamiento universitario. Al cumplirse 50 años del golpe de Estado, los y las docentes exigieron la derogación de la resolución para resguardar la autonomía académica y priorizar la memoria.
El rectorado de la UNSa emitió la resolución 079/2026, mediante la cual dispone “adherir al Decreto Nº 56/ 2026 del Poder Ejecutivo Nacional” y adoptar el eslogan oficial de Javier Milei: “Año de la Grandeza Argentina” en los membretes de la documentación institucional.
Para ADIUNSa, la medida no es un mero trámite administrativo sino “una decisión política muy fuerte, de alto contenido ideológico”. “La UNSa es autónoma, no tiene ninguna obligación de adherir a los dictados del Poder Ejecutivo. Menos aún cuando la decisión en cuestión obedece a una estrategia comunicacional totalitaria, negacionista de la realidad”, manifestó el sindicato.
“No tengo recuerdos de que en algún año la UNSa haya adherido a los membretes del Estado. Lo que nos llama la atención es que el contenido nos parece altamente ideológico”, afirmó Diego Maita, secretario general de ADIUNSa, en diálogo con Salta/12. “Si alguien tiene una duda de que este rectorado es libertario, con esto se acaba la duda”, señaló.
El verdugo que te asfixia
El contraste entre la narrativa de “grandeza” y la situación de las aulas es, para el sindicato docente, una provocación. El comunicado de ADIUNSa señala que el Gobierno lleva más de cuatro meses sin cumplir con la Ley 27.795, de Financiamiento Universitario, además de ignorar las emergencias en discapacidad y pediátrica. En ese sentido, el texto interpela: “¿En serio la UNSa va a compartir eso?”.
Maita destacó que el alineamiento del rectorado ocurre en la misma semana en que la Justicia Federal asestó un golpe a la estrategia oficial. La Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal rechazó el recurso extraordinario presentado por el Gobierno nacional contra el fallo que lo obliga a cumplir la Ley de Financiamiento Universitario. El Ejecutivo intentó llevar el caso a la Corte Suprema de Justicia de la Nación cuestionando a los jueces de la causa, pero la Cámara consideró que ese planteo no corresponde y que no hay motivos para revisar la decisión. En consecuencia, el fallo que ordena al Gobierno cumplir con la ley sigue plenamente vigente.
“Nosotros somos parte de una ley que no se cumple, que es nuestra ley de financiamiento. Entonces nos parece sumamente servil y genuflexa la posición del rectorado. Van a adherirse a un gobierno que dice que cumple las leyes cuando no cumplen la ley que nos toca a nosotros, que nos permite recomponer salarios y recomponer presupuesto (…) Es muy raro. Es el verdugo que te está asfixiando y vos lo salís a celebrar”, manifestó el secretario general.
La realidad económica que describe el sindicato docente desmiente cualquier idea de grandeza. ADIUNSa advirtió que los trabajadores “han perdido más de un tercio de su sueldo” y el Gobierno, ante una deuda del 51% de aumento por ley, solo ofrece un “12% en 3 cuotas”. Maita calificó la situación salarial como “desesperante” y confirmó que, ante la falta de respuestas, ya se votó un plan de lucha con paros totales para las semanas del 16 y del 30 de marzo.
El ajuste no solo se siente en los bolsillos, sino en la infraestructura cotidiana. Maita describió una universidad que se degrada: “En este momento salí de clase y estaban proyectando una diapositiva (…) parece que estamos viviendo en blanco y negro, porque tienen tantas lámparas quemadas que no te tiran los colores. Es un presupuesto de ajuste; si el 2025 fue difícil, el 2026 será peor: menos viajes de campo, achique de becas y de cargos docentes”, sostuvo.
Frente a este escenario, el sindicato docente se preguntó si el rector Miguel Nina es “ciego ante la caída neta del empleo asalariado de 272.607 puestos de trabajo” y la desaparición de más de 21.000 empresas, datos que ADIUNSa contrapuso al discurso oficial.
“¿Se va alinear con la justificación oficial de la falta de financiamiento de las normas, cuando los legisladores y el Ejecutivo hacen la vista gorda cuando se trata de leyes como la reforma laboral, que reduce impuestos sobre bienes suntuarios y redistribuye tributos patronales para costear despidos en lugar del sistema previsional solidario?”, cuestionó Maita.
50 años del golpe: memoria vs negacionismo
El eje más sensible del reclamo es la carga histórica de 2026. Al cumplirse medio siglo del golpe de Estado de 1976, ADIUNSa advirtió que adoptar el eslogan de Milei en un contexto de “franca reivindicación del terrorismo estatal” es una manifestación política clara en favor del Gobierno.
Por ello, el sindicato docente inició una campaña de firmas mediante un formulario de Google que recolectó 120 adhesiones de docentes, artistas, representantes de organizaciones culturales y de derechos humanos, en apenas dos horas, hasta que fue denunciado. Allí se exigía la derogación de la resolución y además se daba a conocer la propuesta de ADIUNSa para que la Universidad utilice un membrete acorde a la fecha: “2026 – Año de la Memoria, contra el Terrorismo de Estado. A 50 años de la última Dictadura Cívico Militar”.
“¿Quién querría denunciar un formulario nuestro, ¿no? Y bueno, entonces también este formulario ha caído. No sé si lo haremos de vuelta; el lunes lo analizaremos. Pero vamos a seguir convocando a la sociedad, a organismos de derechos humanos y otros espacios que tengan interés en el tema para que pidan que la Universidad, primero, elimine ese membrete y, segundo, ponga un membrete más acorde a lo que el tiempo requiere”, expresó Maita.
“Vamos a plantear ante el Consejo Superior que la UNSa adopte un membrete más acorde a los 50 años del golpe de estado. La obsecuencia no es compatible con la actitud crítica que exige nuestro estatuto”, concluyó, anticipando una semana de fuerte disputa política en los órganos de gobierno de la Universidad.
Fuente : Pagina 12



