La visita del ministro de Economía Luis Caputo a Córdoba dejó al descubierto una creciente preocupación entre los empresarios industriales de la provincia.
Durante reuniones reservadas con referentes del llamado “círculo rojo” local, varios dirigentes empresariales plantearon un reclamo inesperado para un gobierno que se define como ultraliberal: más proteccionismo para la industria nacional.
La inquietud central gira en torno al impacto de la apertura comercial y la creciente competencia de productos importados, que está golpeando con fuerza a distintos sectores manufactureros.
La referencia a Trump
En los encuentros, varios empresarios señalaron que incluso economías consideradas liberales aplican mecanismos de defensa comercial.
En ese contexto mencionaron el caso del expresidente estadounidense Donald Trump, cuyo gobierno impulsó políticas proteccionistas para resguardar sectores estratégicos de la industria norteamericana.
El planteo fue directo: si Estados Unidos protege su producción, ¿por qué Argentina debería exponerse sin herramientas a la competencia global?
La preocupación por la industria cordobesa
Córdoba es uno de los principales polos industriales del país, con fuerte presencia de sectores como:
autopartista
metalmecánico
maquinaria agrícola
alimentos industrializados
En ese entramado productivo, el temor central es que la apertura comercial acelerada termine provocando cierres de empresas y destrucción de empleo.
El diagnóstico que circula entre los empresarios es que el mercado interno atraviesa una fuerte contracción y que, al mismo tiempo, la competencia de productos importados presiona los precios hacia abajo.
Un debate que atraviesa al propio empresariado
La discusión también revela tensiones dentro del propio mundo empresarial.
Mientras algunos sectores respaldan la estrategia de liberalización económica impulsada por el gobierno de Javier Milei, otros advierten que la velocidad de los cambios podría provocar un daño irreversible en el entramado productivo nacional.
Por ahora, Caputo escuchó los planteos sin realizar anuncios concretos. Pero el mensaje del empresariado cordobés fue claro: si el gobierno no introduce mecanismos de protección, el costo de la apertura podría pagarse con fábricas cerradas y miles de puestos de trabajo perdidos.
Fuente: LPO



