En medio de un escenario político atravesado por realineamientos, tensiones internas y reposicionamientos estratégicos, el exgobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, volvió a mostrar señales de acercamiento hacia Mauricio Macri, en una jugada que expone el reordenamiento del mapa opositor y confirma la fragmentación del espacio que supo hegemonizar la política cordobesa.
El movimiento se produce luego del acuerdo del senador cordobés Luis Juez con el oficialismo libertario, lo que reconfiguró alianzas y aceleró negociaciones entre sectores que hasta hace poco competían ferozmente por el liderazgo provincial.
El trasfondo: una disputa por el poder en Córdoba, pero también una estrategia nacional para reposicionarse frente al gobierno de Javier Milei.
⚙️ La política del pragmatismo: acuerdos por conveniencia
El acercamiento entre Schiaretti y Macri no aparece como un hecho aislado, sino como parte de una dinámica política más amplia: la reorganización del poder opositor frente al avance libertario.
El movimiento del dirigente cordobés evidencia una lógica pragmática que históricamente caracterizó al llamado “cordobesismo”: negociar con quien tenga capacidad de poder real. Tras el acercamiento de Luis Juez a La Libertad Avanza, el schiarettismo busca evitar quedar aislado en el tablero político provincial.
En ese contexto:
- El acuerdo Juez–libertarios reconfiguró el mapa opositor.
- El schiarettismo busca recomponer vínculos con sectores del PRO.
- Macri intenta sostener influencia territorial ante el avance de Milei.
El resultado es un esquema de alianzas cruzadas donde las fronteras ideológicas parecen cada vez más difusas.
🧭 Córdoba como laboratorio del nuevo orden político
Córdoba vuelve a funcionar como un laboratorio político nacional. Históricamente determinante en elecciones presidenciales, la provincia se convirtió en escenario de experimentación de nuevas coaliciones.
El acercamiento Schiaretti–Macri refleja:
- La crisis del viejo sistema de coaliciones.
- La fragmentación del espacio opositor tradicional.
- La competencia por el liderazgo del voto antikirchnerista.
Lo que antes era una disputa entre modelos políticos hoy aparece como una lucha por espacios de poder dentro de un mismo espectro ideológico.
⚠️ Un giro que genera críticas
El acercamiento también despierta cuestionamientos desde sectores políticos y sociales que interpretan estas alianzas como acuerdos puramente electorales, alejados de debates programáticos.
Las críticas apuntan a:
- La falta de coherencia ideológica.
- El oportunismo electoral.
- La ausencia de discusiones sobre el impacto social de las políticas impulsadas.
Para muchos analistas, estos reacomodamientos consolidan una política basada en la supervivencia del poder más que en proyectos de país.
🧨 El trasfondo: crisis del sistema político tradicional
El nuevo escenario confirma una tendencia más profunda: la crisis del sistema de alianzas que dominó la política argentina en los últimos años.
El viejo esquema de coaliciones se encuentra en proceso de disolución, mientras emergen nuevas configuraciones con fronteras cada vez más móviles entre oficialismo y oposición.
En ese contexto:
- El macrismo busca recuperar protagonismo.
- El schiarettismo intenta sostener influencia territorial.
- Los libertarios avanzan absorbiendo dirigentes tradicionales.
🎯 Una política en mutación permanente
El acercamiento entre Schiaretti y Macri revela una política argentina en plena mutación, donde los alineamientos cambian con rapidez y las identidades partidarias pierden peso frente a la lógica del poder.
Más que acuerdos estratégicos de largo plazo, lo que aparece es una disputa permanente por espacios de influencia en un sistema político cada vez más inestable.
Y en ese tablero, Córdoba vuelve a ser territorio clave.


