La ocupación de la planta de aires acondicionados en Tierra del Fuego por parte de sus 140 trabajadores, que denuncian salarios adeudados desde el año pasado, expone con crudeza la profundización de la crisis industrial y abre un interrogante sobre el futuro inmediato del sector. Desde diciembre no cobran el salario ni saben qué va a pasar con la fábrica.
La firma Aires del Sur fue tomada en las últimas horas por su personal, que asegura no haber cobrado los últimos dos meses y advierte sobre el riesgo concreto de cierre. La razón: la delirante apertura de importaciones que está inundando el mercado de productos chinos. Mientras, cierran las fábricas argentinas.
El conflicto se inscribe en una secuencia de suspensiones y clausuras que ya impacta en distintas regiones del país y que ahora alcanza al régimen de promoción fueguino, jaqueado por la apertura de importaciones impulsada por el gobierno de Javier Milei.
Aires del Sur produce equipos de aire acondicionado bajo tecnología de la israelí Electra Consumer Products y comercializa en el país las marcas Electra y Fedders.
Además de enfrentar la retracción del consumo y la mayor competencia externa, la compañía se prepara para un escenario aún más adverso: el próximo año vencen las medidas antidumping que protegían al sector, lo que anticipa un fuerte ingreso de equipos importados —principalmente de origen chino—. El antecedente de los microondas resulta ilustrativo: tras el fin de esas barreras, la producción nacional se desplomó alrededor de un 60%.
Fuente:Primeriando las noticias



