La crisis económica que atraviesa el sector productivo argentino suma un nuevo capítulo con la delicada situación del principal frigorífico avícola del país, que enfrenta un escenario crítico que podría derivar en su cierre. Se trata de la empresa Granja Tres Arroyos, una de las mayores procesadoras de pollo de Argentina, que atraviesa fuertes dificultades financieras en medio del impacto de las importaciones y la caída de la competitividad local.
📉 El impacto de las importaciones y la competencia externa
El deterioro del sector avícola responde principalmente al incremento de importaciones de pollo desde Brasil, cuyos precios resultan significativamente más bajos que los costos de producción nacionales. Esta situación generó una fuerte presión sobre el mercado interno, afectando la capacidad de las empresas argentinas para competir y sostener su actividad productiva.
La creciente presencia de productos extranjeros en el mercado local provocó una reducción en los niveles de rentabilidad y encendió las alarmas dentro del sector industrial, que advierte sobre el riesgo de paralización de plantas, despidos y caída del empleo.
🏭 Dificultades financieras y tensiones laborales
La compañía ya había evidenciado señales de crisis durante el último año, cuando enfrentó problemas para afrontar el pago de salarios a sus trabajadores. Aunque la situación se regularizó temporalmente a comienzos de este año, el panorama general sigue siendo extremadamente delicado y el futuro de la empresa permanece incierto.
El escenario genera preocupación tanto entre los trabajadores como en el sector productivo, ya que un eventual cierre implicaría un fuerte impacto económico y social en la industria alimentaria y en las regiones vinculadas a la producción avícola.
⚠️ Una crisis que golpea incluso a grandes empresas
El caso refleja una tendencia más amplia de deterioro industrial que ya afecta a sectores productivos de gran escala. Según el análisis difundido, el fenómeno muestra que la crisis económica no solo golpea a pequeñas y medianas empresas, sino también a grandes firmas del país, en un contexto marcado por cambios en la política económica y comercial.
Incluso empresarios que anteriormente habían respaldado reformas impulsadas por el Gobierno nacional ahora enfrentan serias dificultades para sostener su actividad frente al nuevo escenario económico.
📊 Preocupación en el sector productivo
La situación del principal frigorífico avícola se suma a otras señales de alerta en la industria nacional, donde distintos sectores advierten sobre caída del consumo, aumento de costos y menor actividad. El temor central es que el deterioro de la producción local genere pérdida de empleo, reducción del entramado industrial y mayor dependencia de importaciones.
El caso del sector avícola se presenta así como un nuevo indicador de la fragilidad económica actual y del impacto de las transformaciones estructurales en el modelo productivo argentino.



